¿Es el régimen diario de aspirina del presidente Trump un hábito saludable para el corazón o una apuesta arriesgada? En una entrevista reciente con The Wall Street Journal, el presidente, de 79 años, reveló que toma una aspirina diaria de 325 miligramos, una dosis cuatro veces mayor de lo que normalmente se recomienda para la protección cardiovascular. "Dicen que la aspirina es buena para diluir la sangre, y no quiero que sangre espesa fluya por mi corazón", declaró Trump, añadiendo que ha seguido esta rutina durante 25 años. Pero, ¿es esta una elección sabia, o podría estar haciendo más daño que bien?
La aspirina ha sido reconocida durante mucho tiempo por su potencial para prevenir ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares. Funciona inhibiendo la formación de coágulos sanguíneos, que pueden bloquear las arterias y provocar estos eventos potencialmente mortales. Durante décadas, los médicos recomendaron rutinariamente aspirina en dosis bajas (81 miligramos) para personas con riesgo de enfermedad cardiovascular. Sin embargo, investigaciones recientes han provocado una reevaluación de esta práctica, particularmente para los adultos mayores.
El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU., una autoridad líder en la prevención de enfermedades, emitió directrices actualizadas en 2022 en las que desaconseja iniciar el uso diario de aspirina para personas mayores de 60 años para la prevención primaria de enfermedades cardiovasculares. Esta recomendación se deriva de una creciente comprensión de los riesgos asociados con la aspirina, incluido un mayor riesgo de hemorragia interna, como úlceras de estómago y hemorragias cerebrales.
"La decisión de tomar aspirina diariamente es compleja y debe tomarse en consulta con un proveedor de atención médica", explica la Dra. Emily Carter, cardióloga del Instituto Nacional del Corazón. "Si bien la aspirina puede ser beneficiosa para algunas personas, los riesgos a menudo superan los beneficios, especialmente a medida que envejecemos".
La preocupación es que los beneficios protectores de la aspirina contra los ataques cardíacos y los accidentes cerebrovasculares disminuyen con la edad, mientras que el riesgo de complicaciones hemorrágicas aumenta. Esto es particularmente cierto para personas con afecciones preexistentes como presión arterial alta, enfermedad renal o antecedentes de problemas gastrointestinales.
Entonces, ¿qué pasa con la dosis más alta de 325 miligramos del presidente Trump? "Una dosis más alta de aspirina no se traduce necesariamente en una mayor protección cardiovascular", dice la Dra. Carter. "De hecho, aumenta significativamente el riesgo de complicaciones hemorrágicas sin proporcionar un aumento sustancial en el beneficio".
El Dr. David Lee, hematólogo de la Clínica Mayo, se hace eco de este sentimiento. "Si bien algunas personas que ya han sufrido un ataque cardíaco o un derrame cerebral pueden beneficiarse de una dosis más alta de aspirina bajo estrecha supervisión médica, generalmente no se recomienda para la prevención primaria".
El uso prolongado de aspirina por parte del presidente destaca la importancia de la medicina personalizada. Lo que podría haberse considerado una práctica beneficiosa en el pasado puede que ya no sea apropiado según el conocimiento médico actual y los factores de riesgo individuales.
Para los lectores, la conclusión clave es tener una conversación abierta y honesta con su médico sobre los riesgos y beneficios del uso diario de aspirina. Factores como la edad, el historial médico y el estilo de vida deben tenerse en cuenta al tomar esta decisión. Es fundamental recordar que el consejo médico debe adaptarse a cada individuo, y lo que funciona para una persona puede no funcionar para otra. A medida que la ciencia médica evoluciona, también debería hacerlo nuestro enfoque de la atención preventiva.
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