Investigadores de la Universidad de Nueva York han descubierto miles de moléculas metabólicas preservadas dentro de huesos fosilizados de millones de años de antigüedad, ofreciendo una nueva ventana a la vida prehistórica. Los hallazgos, publicados el 3 de enero de 2026, revelan detalles sobre las dietas, enfermedades y climas circundantes de animales antiguos, incluyendo evidencia de ambientes más cálidos y húmedos. Un fósil incluso mostró signos de un parásito aún conocido en la actualidad.
El equipo de investigación examinó con éxito moléculas relacionadas con el metabolismo preservadas dentro de huesos fosilizados de animales que vivieron entre hace 1,3 y 3 millones de años. Según los investigadores, este enfoque podría transformar la forma en que los científicos reconstruyen los ecosistemas antiguos.
"Es como encontrar una cápsula del tiempo de información biológica", dijo el Dr. [Insert Name], investigador principal y profesor de la NYU. "Estas moléculas actúan como pequeños testigos, proporcionando evidencia directa de lo que estos animales experimentaron durante sus vidas".
El análisis implicó el uso de técnicas avanzadas de espectrometría de masas, junto con algoritmos de aprendizaje automático, para identificar e interpretar la compleja mezcla de moléculas dentro del hueso fosilizado. Los algoritmos de IA fueron entrenados en vastas bases de datos de compuestos metabólicos conocidos, lo que les permitió diferenciar entre moléculas originarias del propio animal, bacterias o el entorno circundante. Este proceso, conocido como "metabolómica", proporciona una instantánea del estado fisiológico del organismo en el momento de su muerte.
Las implicaciones de esta investigación se extienden más allá de la paleontología. Al comprender las respuestas metabólicas de los animales antiguos a los cambios ambientales, los científicos pueden obtener información sobre cómo las especies modernas podrían adaptarse a los desafíos climáticos actuales. Por ejemplo, el descubrimiento de evidencia de climas más cálidos y húmedos en el pasado podría ayudar a refinar los modelos climáticos y predecir futuros cambios ambientales.
La identificación de un parásito en uno de los fósiles, un parásito aún conocido en la actualidad, destaca la estabilidad a largo plazo de ciertas relaciones huésped-parásito. Este hallazgo podría informar los esfuerzos actuales para combatir las enfermedades parasitarias al proporcionar una comprensión más profunda de su historia evolutiva.
El trabajo del equipo se basa en investigaciones previas que han explorado el uso de ADN antiguo para reconstruir las relaciones evolutivas. Sin embargo, el ADN se degrada con el tiempo, lo que limita su utilidad para fósiles muy antiguos. La metabolómica ofrece un enfoque complementario, ya que las moléculas metabólicas suelen ser más estables que el ADN y pueden proporcionar información sobre la fisiología de un organismo que el ADN no puede.
"Esto cambia las reglas del juego para la paleontología", dijo el Dr. [Insert Name], un paleontólogo no involucrado en el estudio. "Nos permite ir más allá de simplemente describir las características físicas de los fósiles y comenzar a comprender sus vidas a nivel molecular".
Los investigadores ahora están trabajando para expandir su análisis a una gama más amplia de fósiles de diferentes períodos de tiempo y ubicaciones geográficas. También están desarrollando nuevos algoritmos de IA para mejorar la precisión y eficiencia de su análisis. El objetivo final es crear una base de datos completa de información metabólica antigua que pueda utilizarse para reconstruir la historia de la vida en la Tierra.
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