Según funcionarios estadounidenses, la operación, supuestamente llevada a cabo a finales de diciembre de 2025, tenía como objetivo detener a Maduro por cargos de narcoterrorismo y abusos contra los derechos humanos. El ex embajador enfatizó la necesidad de una comprensión clara de las justificaciones legales y éticas de la acción, así como de un plan integral para las consecuencias. "Cualquier intervención de esta naturaleza conlleva riesgos significativos", afirmó el embajador, "y es crucial considerar el potencial de desestabilización y consecuencias no deseadas".
El gobierno de EE. UU. ha mantenido durante mucho tiempo que el régimen de Maduro es ilegítimo y ha impuesto sanciones y otras medidas para presionarlo a renunciar. Sin embargo, una operación directa para arrestarlo representa una escalada significativa de la política estadounidense. El embajador señaló que tales acciones podrían considerarse una violación del derecho internacional y podrían sentar un precedente peligroso para futuras intervenciones.
La situación en Venezuela se ha caracterizado por la agitación política y económica durante años, con una escasez generalizada de alimentos y medicinas, hiperinflación y un éxodo masivo de venezolanos que buscan refugio en los países vecinos. El gobierno de Maduro ha sido acusado de prácticas autoritarias y violaciones de los derechos humanos, mientras que el propio Maduro ha acusado a Estados Unidos de intentar derrocar a su gobierno.
El ex embajador también expresó su preocupación por el potencial de violencia e inestabilidad en Venezuela tras la destitución de Maduro. "Es esencial tener un plan implementado para garantizar una transición pacífica y evitar un vacío de poder que pueda ser explotado por grupos criminales u otros actores", dijo el embajador. El embajador destacó la importancia de trabajar con socios regionales y organizaciones internacionales para apoyar una transición democrática en Venezuela.
El Departamento de Estado de EE. UU. aún no ha emitido una declaración formal sobre la operación más allá de confirmar que tuvo lugar. Las implicaciones a largo plazo de la operación siguen siendo inciertas, pero es probable que tensen aún más las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela y podrían tener consecuencias significativas para la región. La situación continúa desarrollándose y se esperan más actualizaciones a medida que haya más información disponible.
Discussion
Join the conversation
Be the first to comment