Investigadores han descubierto miles de moléculas metabólicas preservadas dentro de huesos fosilizados de millones de años de antigüedad, ofreciendo una nueva y sorprendente ventana a la vida prehistórica, según un estudio publicado el 3 de enero de 2026 por la Universidad de Nueva York. Los hallazgos revelan detalles sobre las dietas, las enfermedades e incluso el clima circundante de los animales, incluyendo evidencia de ambientes más cálidos y húmedos. Un fósil incluso mostró signos de un parásito aún conocido en la actualidad.
El equipo de investigación, dirigido por Timothy Bromage y Bin Hu de NYU Dentistry, examinó con éxito moléculas relacionadas con el metabolismo preservadas dentro de huesos fosilizados de animales que vivieron entre 1,3 y 3 millones de años atrás. Este nuevo enfoque podría transformar la forma en que los científicos reconstruyen los ecosistemas antiguos.
"Es como encontrar una cápsula del tiempo perfectamente conservada", dijo Bromage en un comunicado. "Estas moléculas actúan como biofirmas, proporcionando evidencia directa del estado fisiológico del animal y las condiciones ambientales en el momento de su muerte".
El estudio utilizó técnicas analíticas avanzadas, incluyendo espectrometría de masas y análisis de datos impulsado por IA, para identificar e interpretar la compleja mezcla de moléculas dentro del hueso fosilizado. Los algoritmos de IA fueron entrenados en vastas bases de datos de compuestos metabólicos conocidos, lo que permitió a los investigadores identificar incluso cantidades traza de estas moléculas con alta precisión. Este proceso, conocido como "metabolómica", se utiliza normalmente en la investigación médica moderna, pero ahora se ha adaptado con éxito para estudios paleontológicos.
Las implicaciones de esta investigación se extienden más allá de la simple comprensión de las dietas de los animales antiguos. Al analizar los perfiles metabólicos de los fósiles, los científicos pueden obtener información sobre la prevalencia de enfermedades, el impacto del cambio climático en los ecosistemas antiguos y las relaciones evolutivas entre diferentes especies. El descubrimiento de una firma de parásito en un fósil, por ejemplo, proporciona evidencia directa de las interacciones huésped-parásito hace millones de años.
"Esto cambia las reglas del juego para la paleontología", dijo Hu. "Ahora podemos reconstruir ecosistemas antiguos con un nivel de detalle que antes era inimaginable. Es como tener un microscopio molecular que nos permite mirar hacia atrás en el tiempo".
La investigación también destaca el potencial de la IA en el descubrimiento científico. Los algoritmos de IA utilizados en este estudio fueron capaces de identificar patrones y relaciones en los datos que habría sido imposible para los humanos detectar manualmente. Esto demuestra el poder de la IA para acelerar la investigación científica y descubrir nuevos conocimientos sobre el mundo natural.
El equipo planea ampliar su investigación para incluir fósiles de diferentes períodos de tiempo y ubicaciones geográficas. También están trabajando en el desarrollo de nuevos algoritmos de IA para mejorar aún más la precisión y la eficiencia de su análisis. El objetivo final es crear una base de datos completa de perfiles metabólicos antiguos que pueda utilizarse para reconstruir la historia de la vida en la Tierra.
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