La política exterior de EE. UU. podría enfrentar perturbaciones significativas si Estados Unidos intentara apoderarse de Groenlandia, según un informe publicado el 7 de enero de 2026. La perspectiva de una toma de posesión militar estadounidense, una opción supuestamente considerada por el expresidente Donald Trump, ha suscitado preocupaciones sobre la estabilidad de la alianza de la OTAN y el futuro de las relaciones entre EE. UU. y Dinamarca.
La importancia estratégica de Groenlandia se deriva de su ubicación geográfica y su riqueza en recursos naturales, incluidos minerales de tierras raras, oro y petróleo. Estos recursos han convertido a la isla en objeto de interés geopolítico, especialmente a medida que aumenta la demanda mundial de minerales de tierras raras.
Melinda Haring, investigadora principal del Atlantic Council Eurasia Center, declaró en el informe que una toma de posesión estadounidense de Groenlandia tendría implicaciones de gran alcance para la alianza de la OTAN. Dinamarca, también miembro de la OTAN, actualmente gobierna Groenlandia como territorio autónomo. Cualquier intento por parte de EE. UU. de tomar el control de la isla probablemente se consideraría una violación del derecho internacional y una traición a la confianza entre aliados.
EE. UU. tiene un precedente histórico de interés en Groenlandia. En 1946, EE. UU. ofreció comprar Groenlandia a Dinamarca por 100 millones de dólares, una oferta que fue rechazada. La ubicación estratégica de la isla durante la Segunda Guerra Mundial, particularmente su proximidad a Europa, la convirtió en un activo valioso para el ejército estadounidense.
El actual gobierno danés no ha comentado directamente sobre la posibilidad de una toma de posesión estadounidense. Sin embargo, los funcionarios han declarado anteriormente su compromiso de mantener la integridad territorial de Groenlandia y su estrecha relación con Dinamarca. El gobierno groenlandés también ha enfatizado su deseo de controlar sus propios recursos naturales y beneficiarse económicamente de su extracción.
El potencial de una toma de posesión estadounidense sigue siendo especulativo. Sin embargo, el debate en torno al tema destaca la creciente importancia geopolítica de Groenlandia y los desafíos que enfrenta la política exterior estadounidense en la región ártica. Se esperan nuevos acontecimientos a medida que EE. UU. continúe evaluando sus intereses estratégicos en el Ártico y su relación con Dinamarca.
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