El ejército libanés anunció el jueves la finalización de la primera fase de su plan para desarmar a los grupos no estatales en el sur del Líbano, específicamente en el área entre el río Litani y la frontera israelí. Según un comunicado del ejército, esta fase inicial establece un monopolio estatal sobre las armas en el área designada de una "manera efectiva y tangible". El comunicado se abstuvo de nombrar explícitamente a Hezbollah.
El ejército ahora afirma tener el control de la región al sur del río Litani, aproximadamente a 30 kilómetros (19 millas) de la frontera con Israel, excluyendo el territorio y las posiciones que aún están bajo ocupación israelí, agregó el comunicado.
Este desarrollo marca un paso significativo en los esfuerzos continuos del Líbano para afirmar su soberanía y mantener la estabilidad en la volátil región sur. El plan de desarme tiene como objetivo abordar las preocupaciones sobre la presencia de grupos armados que operan fuera del control estatal, un problema de larga data que ha contribuido a las tensiones regionales.
La medida se produce en medio de un mayor escrutinio de las capacidades militares de Hezbollah y su influencia dentro del Líbano. Si bien la declaración del ejército no mencionó directamente al grupo, se entiende ampliamente que el plan de desarme tiene como objetivo reducir sus actividades en el sur.
La implementación exitosa de esta primera fase plantea interrogantes sobre el futuro del panorama de seguridad del Líbano y el potencial de un mayor conflicto o cooperación entre el ejército libanés y Hezbollah. La capacidad del ejército para mantener el control sobre el área y evitar el resurgimiento de grupos armados no estatales será crucial para determinar el éxito a largo plazo del plan de desarme.
Se espera que las próximas fases del plan se centren en consolidar la presencia del ejército y expandir su control a otras áreas del sur. El gobierno libanés se ha comprometido a trabajar con socios internacionales para proporcionar los recursos y el apoyo necesarios para el esfuerzo de desarme. La situación sigue siendo delicada y los acontecimientos futuros probablemente dependerán de una compleja interacción de factores políticos, de seguridad y económicos.
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