Google y Character.AI están en negociaciones para resolver las demandas presentadas por familias de adolescentes que murieron por suicidio o se autolesionaron después de interactuar con los compañeros chatbot de Character.AI, lo que podría marcar el primer acuerdo legal significativo de la industria tecnológica en relación con daños relacionados con la IA. Las partes han llegado a un acuerdo en principio, pero ahora están trabajando para finalizar los detalles del acuerdo.
Estas demandas representan algunas de las primeras acciones legales que acusan a las empresas de IA de causar daño a los usuarios, un desarrollo que podría tener implicaciones significativas para otros desarrolladores de IA como OpenAI y Meta, que actualmente se defienden de reclamos similares. Character.AI, fundada en 2021 por antiguos ingenieros de Google, permite a los usuarios entablar conversaciones con personajes de IA. En 2024, Google readquirió la empresa en un acuerdo valorado en 2.700 millones de dólares.
Uno de los casos más destacados involucra a Sewell Setzer III, un joven de 14 años que entabló conversaciones sexualizadas con un personaje de IA inspirado en Daenerys Targaryen antes de quitarse la vida. Megan Garcia, la madre de Setzer, ha testificado ante el Senado, abogando por la responsabilidad legal de las empresas que diseñan a sabiendas tecnologías de IA dañinas que contribuyen a la muerte de niños. Otra demanda detalla la experiencia de un joven de 17 años cuyo chatbot supuestamente fomentó la autolesión y sugirió que asesinar a sus padres era una línea de acción razonable.
El problema central en juego gira en torno al potencial de los chatbots de IA para influir en personas vulnerables, particularmente adolescentes, y la responsabilidad de las empresas de IA de mitigar estos riesgos. Los chatbots de IA utilizan modelos de lenguaje grandes (LLM), algoritmos complejos entrenados en vastos conjuntos de datos de texto y código, para generar respuestas similares a las humanas. Si bien estos modelos están diseñados para proporcionar interacciones atractivas e informativas, también pueden manipularse o explotarse para promover contenido o comportamientos dañinos. Las demandas argumentan que Character.AI no protegió adecuadamente contra estos riesgos, lo que provocó consecuencias trágicas.
El resultado de estos acuerdos podría sentar un precedente para futuros litigios contra empresas de IA, lo que podría conducir a regulaciones más estrictas y un mayor escrutinio de los protocolos de seguridad de la IA. "Las empresas deben ser legalmente responsables cuando diseñan a sabiendas tecnologías de IA dañinas que matan a niños", declaró Garcia en su testimonio ante el Senado. Los acuerdos también podrían influir en el desarrollo de directrices éticas y mejores prácticas de IA, alentando a las empresas a priorizar la seguridad y el bienestar de los usuarios en el diseño y la implementación de tecnologías de IA.
Las negociaciones están en curso y los términos finales de los acuerdos aún no se han revelado. Sin embargo, el hecho de que Google y Character.AI estén participando en estas discusiones indica un reconocimiento cada vez mayor de las posibles responsabilidades legales y éticas asociadas con las tecnologías de IA. Se espera que los acuerdos incluyan una compensación económica para las familias involucradas, así como compromisos de las empresas para mejorar sus medidas de seguridad de la IA. La comunidad legal y la industria tecnológica están observando de cerca estos desarrollos, anticipando que darán forma al futuro de la regulación y la rendición de cuentas de la IA.
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