El acceso a internet en Irán fue severamente restringido a medida que las protestas se intensificaban, una medida descrita por expertos como una táctica familiar empleada por el liderazgo de la nación para suprimir la disidencia. Sina Azodi, profesor de Política de Oriente Medio en la Universidad George Washington, declaró que estos cortes de internet son una "táctica clásica" utilizada para silenciar las voces críticas con el gobierno, particularmente las de las mujeres que están al frente de las manifestaciones.
Las restricciones de internet, implementadas el 9 de enero de 2026, obstaculizaron la capacidad de los ciudadanos iraníes para organizarse, compartir información y documentar presuntos abusos contra los derechos humanos. Las mujeres, que han sido fundamentales para liderar y participar en las protestas provocadas por las quejas económicas y las restricciones sociales, enfrentaron mayores desafíos para coordinar sus esfuerzos y amplificar sus demandas de mayor libertad e igualdad.
Azodi explicó que el gobierno iraní tiene un historial de empleo de cortes de internet durante períodos de disturbios. "Entienden el poder de las redes sociales y la comunicación en línea para movilizar la disidencia", dijo. "Al cortar el acceso, pretenden controlar la narrativa y aislar a los manifestantes entre sí y del mundo exterior".
La actual ola de protestas en Irán ha visto una participación significativa de mujeres de diversos orígenes socioeconómicos. Estas mujeres exigen una mayor autonomía sobre sus cuerpos, el fin de las leyes discriminatorias y mayores oportunidades en la educación y el empleo. Los cortes de internet afectan de manera desproporcionada a las mujeres, limitando su capacidad para acceder a información vital, conectarse con redes de apoyo y participar en la conversación global sobre los derechos de las mujeres.
La comunidad internacional ha condenado las restricciones de internet, y muchas organizaciones de derechos humanos han pedido al gobierno iraní que restablezca el acceso total a internet y respete los derechos de sus ciudadanos a la libertad de expresión y reunión. Las Naciones Unidas también han expresado su preocupación por la situación, instando a las autoridades iraníes a que actúen con moderación y garanticen la seguridad de los manifestantes, en particular de las mujeres que se enfrentan a mayores riesgos de violencia y detención arbitraria. La situación sigue siendo tensa, con protestas en curso y continuas interrupciones de internet denunciadas en todo el país.
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