Según una declaración del Comando Sur del ejército estadounidense, fuerzas estadounidenses abordaron un petrolero en el Mar Caribe el viernes temprano, marcando la quinta operación de este tipo en los últimos días como parte del esfuerzo continuo de la administración Trump para controlar las exportaciones de petróleo de Venezuela. El anuncio se produjo horas después de que el presidente Trump elogiara la cooperación de lo que denominó los nuevos líderes de Venezuela, citando la liberación de varios presos políticos como una señal positiva.
El presidente Trump indicó que no serían necesarios más ataques estadounidenses contra Venezuela, pero afirmó que los buques de guerra estadounidenses permanecerían estacionados frente a la costa del país. En una publicación en Truth Social el viernes por la mañana temprano, el Sr. Trump declaró que había cancelado una "segunda ola de ataques" previamente anticipada contra Venezuela.
Siete presos políticos fueron liberados el jueves, una medida percibida como un gesto modesto tras la destitución del presidente Nicolás Maduro, respaldada por Estados Unidos. El Sr. Trump describió las liberaciones como "muy importantes", sugiriendo que demostraban la colaboración efectiva del gobierno interino con su administración.
Las acciones de la administración Trump tienen sus raíces en su política de larga data de intentar ejercer control sobre los recursos petroleros de Venezuela, una fuente clave de ingresos para el país. Esta política ha implicado sanciones, presión diplomática y, más recientemente, la intervención militar directa en forma de abordaje e incautación de petroleros. El gobierno de Estados Unidos ha argumentado que estas medidas son necesarias para evitar que el régimen de Maduro utilice los ingresos petroleros para mantener su control sobre el poder y para apoyar lo que describe como actividades ilícitas.
Los críticos del enfoque de la administración sostienen que tales acciones son una violación del derecho internacional y una infracción de la soberanía de Venezuela. Argumentan que las sanciones y las intervenciones militares están exacerbando la crisis económica del país y causando mayores dificultades al pueblo venezolano. Algunos observadores internacionales también han expresado su preocupación de que las acciones de Estados Unidos puedan intensificar las tensiones en la región y potencialmente conducir a un conflicto más amplio.
El estado actual del petrolero abordado y su tripulación sigue sin estar claro. El Comando Sur de Estados Unidos aún no ha publicado detalles sobre el origen, el destino o la carga del petrolero. Se esperan más anuncios en los próximos días a medida que se desarrolle la situación. Las implicaciones a largo plazo de estas acciones en las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela y la estabilidad de la región están aún por verse.
Discussion
Join the conversation
Be the first to comment