Los renovados enfrentamientos entre las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) lideradas por los kurdos y las fuerzas del gobierno sirio han creado una "situación de seguridad muy frágil" en Siria, según Labib al-Nahhas, un analista político especializado en la región. Los enfrentamientos, reportados el 9 de enero de 2026, han reavivado las discusiones en torno a la autonomía kurda y la futura unidad de Siria.
Los combates se concentran en áreas del noreste de Siria, donde las FDS, respaldadas por Estados Unidos, mantienen un control significativo. El gobierno sirio, apoyado por Rusia e Irán, busca reafirmar su autoridad sobre todo el país. Los detonantes específicos de la última escalada siguen siendo objeto de controversia, y ambas partes se acusan mutuamente de iniciar las hostilidades. Los informes indican el uso de armamento pesado, incluyendo artillería y morteros, lo que ha provocado víctimas civiles y desplazamientos.
Al-Nahhas declaró que la situación actual es particularmente precaria porque socava la estabilidad ya frágil lograda tras años de conflicto con ISIS. "Los renovados combates distraen de los esfuerzos en curso para reconstruir el país y abordar la crisis humanitaria", explicó. Además, señaló que los enfrentamientos podrían envalentonar a otros grupos armados y desestabilizar las regiones vecinas.
El impulso de las FDS por la autonomía se deriva de su importante papel en la lucha contra ISIS y su deseo de autogobierno en las zonas predominantemente kurdas. El gobierno sirio, sin embargo, considera cualquier forma de autonomía como una amenaza a la integridad territorial del país. Este desacuerdo fundamental ha sido una fuente persistente de tensión.
Estados Unidos ha pedido la desescalada y el retorno al diálogo, enfatizando la importancia de mantener el enfoque en la lucha contra los elementos restantes de ISIS. Rusia, por su parte, ha instado a las FDS a entablar negociaciones directas con el gobierno sirio.
El impacto a largo plazo de los renovados combates sigue siendo incierto. Los analistas sugieren que un acuerdo negociado es el único camino viable hacia una paz duradera, pero persisten obstáculos importantes. Las diferentes visiones para el futuro de Siria, junto con la participación de actores externos con intereses contrapuestos, complican las perspectivas de una pronta resolución. La situación está siendo supervisada de cerca por organizaciones y gobiernos internacionales, con una creciente preocupación por la posibilidad de una mayor escalada y consecuencias humanitarias.
Discussion
Join the conversation
Be the first to comment