El nuevo administrador de la NASA, Jared Isaacman, expresó esta semana su plena confianza en el plan de la agencia de utilizar el escudo térmico existente para la nave espacial Orion durante su próxima misión lunar. La determinación se produjo tras reuniones informativas con altos directivos de la NASA y una revisión de medio día de los hallazgos de la NASA, que incluyó a expertos externos.
Isaacman declaró el jueves que su confianza en la nave espacial Orion y su escudo térmico se "basa en un análisis riguroso y en el trabajo de ingenieros excepcionales que siguieron los datos a lo largo de todo el proceso". El lanzamiento de la misión Artemis II está previsto en tan solo cuatro semanas.
Isaacman, astronauta privado y empresario multimillonario, indicó que la revisión del tema del escudo térmico al principio de su mandato era una prioridad máxima, en particular dada la proximidad de la misión Artemis II. Se reunió con altos funcionarios de la agencia sobre el asunto a las pocas horas de jurar el cargo el 18 de diciembre. También ha abogado por una mayor transparencia pública en la NASA.
La decisión se produce después de que la NASA se enfrentara a críticas tras la misión Artemis I en noviembre de 2022. La agencia fue objeto de escrutinio por su comunicación sobre el rendimiento del escudo térmico durante la reentrada. En concreto, algunos expertos expresaron su preocupación por los patrones de erosión inesperados observados en el escudo. Los ingenieros de la NASA han mantenido que la erosión observada estaba dentro de los parámetros aceptables y no comprometió la seguridad ni el éxito de la misión.
El escudo térmico es un componente crítico de la nave espacial Orion, diseñado para protegerla de las temperaturas extremas generadas durante la reentrada en la atmósfera terrestre. Estas temperaturas pueden alcanzar aproximadamente los 2.760 grados Celsius (5.000 grados Fahrenheit). El escudo está hecho de un material ablativo especializado que se quema gradualmente, disipando el calor y evitando que llegue a la estructura de la nave espacial.
La confianza de la NASA en el diseño del escudo térmico existente refleja un equilibrio entre la mitigación de riesgos y los plazos de la misión. El desarrollo y la prueba de un escudo térmico completamente nuevo probablemente introducirían retrasos significativos y aumentarían los costos. Los ingenieros de la agencia han realizado extensas pruebas y análisis para validar el rendimiento y la fiabilidad del diseño actual.
La próxima misión Artemis II será el primer vuelo tripulado de la nave espacial Orion, que enviará a cuatro astronautas en un sobrevuelo lunar. La misión es un paso crucial hacia el objetivo de la NASA de establecer una presencia humana sostenible en la Luna. El rendimiento exitoso del escudo térmico es primordial para la seguridad de la tripulación y el éxito general del programa Artemis. Se espera que la NASA continúe monitoreando el rendimiento del escudo térmico durante la misión Artemis II e incorporará cualquier lección aprendida en futuros diseños.
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