Un funcionario del Consejo de Transición del Sur (CTS), una facción separatista en Yemen, anunció el viernes que el grupo se disolvía, una medida que se produce tras semanas de conflicto interno y tensas relaciones entre Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. El anuncio, realizado durante las conversaciones en Riad, Arabia Saudita, ha sido recibido con escepticismo, y se han planteado interrogantes sobre las circunstancias que rodean la decisión.
El CTS, que busca establecer un estado independiente en el sur de Yemen llamado Arabia del Sur, ha recibido el apoyo de los Emiratos Árabes Unidos. Este respaldo ha enfrentado al grupo con Arabia Saudita, que apoya al gobierno yemení reconocido internacionalmente. El conflicto entre el CTS y el gobierno yemení refleja una lucha de poder más amplia en la región, con Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos persiguiendo agendas diferentes en Yemen.
Desde su llegada a Arabia Saudita a principios del miércoles, los miembros de la delegación del CTS han estado en gran medida inalcanzables para sus colegas en el extranjero, familiares y periodistas, lo que ha suscitado preocupación por la autonomía de la delegación a la hora de tomar la decisión de disolverse. Algunas fuentes alegan que la delegación fue coaccionada para hacer el anuncio.
La situación en Yemen forma parte de un complejo panorama geopolítico, con actores regionales e internacionales que compiten por la influencia. Yemen está inmerso en una guerra civil desde 2014, cuando los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, tomaron el control de la capital, Saná. El conflicto ha desencadenado una crisis humanitaria, con millones de yemeníes enfrentándose a la hambruna y las enfermedades.
Las ambiciones separatistas del CTS complican aún más el conflicto, añadiendo otra capa de complejidad a la ya volátil situación. El control del grupo sobre partes del sur de Yemen ha desafiado la autoridad del gobierno reconocido internacionalmente y ha alimentado las tensiones con Arabia Saudita.
El anuncio de la disolución del CTS podría remodelar potencialmente la dinámica del conflicto, pero su impacto sigue siendo incierto. Las circunstancias que rodean el anuncio y la falta de comunicación con los miembros del CTS suscitan dudas sobre las verdaderas intenciones del grupo y el grado en que actuaba de forma independiente. El futuro del CTS y su papel en el futuro de Yemen siguen sin estar claros.
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