Un funcionario del Consejo de Transición del Sur (CTS), una facción separatista en Yemen, anunció la disolución del grupo el viernes, aunque las circunstancias que rodean el anuncio han suscitado preocupaciones sobre su legitimidad. El CTS, que busca establecer un estado independiente en el sur de Yemen llamado Arabia del Sur, hizo el anuncio durante las conversaciones con el gobierno saudí en Riad.
La medida se produce después de semanas de crecientes tensiones entre el CTS y el gobierno yemení reconocido internacionalmente, que cuenta con el respaldo de Arabia Saudí. El CTS ha recibido un importante apoyo de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), lo que ha creado una brecha entre los dos aliados del Golfo. Desde su llegada a Arabia Saudí a principios del miércoles, los miembros de la delegación del CTS han estado en gran medida incontactables para sus colegas en el extranjero, familiares y periodistas, lo que ha alimentado la especulación de que el anuncio no se hizo voluntariamente. Según fuentes familiarizadas con la situación, la delegación fue coaccionada para hacer la declaración.
Yemen está inmerso en una guerra civil desde 2014, cuando los rebeldes hutíes, un grupo musulmán chiíta con vínculos con Irán, tomaron el control de la capital, Saná, y de gran parte del norte de Yemen. El conflicto se ha convertido en una guerra de poder entre Arabia Saudí e Irán, lo que ha exacerbado la crisis humanitaria del país. El CTS surgió como un actor importante en el conflicto, inicialmente luchando junto a la coalición liderada por Arabia Saudí contra los hutíes, pero más tarde centró su atención en el establecimiento de un estado independiente en el sur.
La ambición del CTS de una Arabia del Sur independiente refleja las divisiones históricas dentro de Yemen. Desde 1967 hasta 1990, Yemen del Sur existió como un estado socialista separado antes de unificarse con Yemen del Norte. Los sentimientos separatistas han persistido en el sur, alimentados por las quejas sobre la percepción de marginación y las disparidades económicas.
El apoyo de los EAU al CTS ha complicado los esfuerzos de la coalición liderada por Arabia Saudí para restaurar el gobierno yemení reconocido internacionalmente. Si bien tanto Arabia Saudí como los EAU inicialmente compartían el objetivo de contrarrestar la influencia hutí, sus intereses divergentes en Yemen se han hecho cada vez más evidentes. Los EAU se han centrado en asegurar sus propios intereses estratégicos en la región, incluido el control de puertos y vías fluviales clave, mientras que Arabia Saudí ha priorizado la restauración del gobierno del presidente Abdrabbuh Mansur Hadi.
El anuncio de la disolución del CTS ha sido recibido con escepticismo por muchos yemeníes, que lo ven como un intento saudí de socavar el movimiento separatista. El futuro del CTS y su impacto en el conflicto más amplio en Yemen siguen siendo inciertos. Los próximos días serán cruciales para determinar si el anuncio representa un cambio genuino en el panorama político o un revés temporal para la causa separatista.
Discussion
Join the conversation
Be the first to comment