Un legislador de Utah propuso esta semana un proyecto de ley que impondría un impuesto a los sitios pornográficos que operan dentro del estado, reavivando los debates sobre la libertad de expresión y el futuro de la industria del entretenimiento para adultos. El senador estatal Calvin Musselman, republicano, presentó el proyecto de ley, que busca imponer un impuesto del 7 por ciento sobre los ingresos totales provenientes de ventas, distribuciones, membresías, suscripciones, actuaciones y contenido considerado perjudicial para los menores. El impuesto se aplicaría al material producido, vendido, filmado, generado o basado de otra manera en Utah.
Si se promulga en mayo, el proyecto de ley también requeriría que los sitios para adultos paguen una tarifa anual de $500 a la Comisión de Impuestos del Estado. Según la legislación, los ingresos generados por el impuesto se asignarían al Departamento de Salud y Servicios Humanos de Utah para reforzar el apoyo a la salud mental de los adolescentes. Musselman no respondió a las solicitudes de comentarios.
La propuesta llega en medio de los esfuerzos en curso para regular la industria de adultos a través de leyes de verificación de edad, que ya han comenzado a remodelar el panorama del contenido para adultos en línea. Estas leyes, diseñadas para evitar que los menores accedan a material explícito, han enfrentado críticas por parte de los defensores de la libertad de expresión, quienes argumentan que podrían conducir a la censura y restringir el acceso para los adultos también.
La industria del entretenimiento para adultos, un mercado global multimillonario, ha sido durante mucho tiempo objeto de escrutinio legal y cultural. Los impuestos sobre el contenido para adultos no son un concepto nuevo, y algunos estados han explorado previamente medidas similares. Los defensores argumentan que tales impuestos pueden generar ingresos para los servicios públicos y abordar los posibles daños sociales asociados con la industria. Los críticos, sin embargo, a menudo plantean preocupaciones sobre la constitucionalidad de tales impuestos, citando posibles violaciones de la Primera Enmienda y la focalización discriminatoria de una industria específica.
El proyecto de ley de Utah refleja una tendencia más amplia de creciente influencia conservadora en la política estadounidense, con más legisladores que abogan por regulaciones más estrictas sobre el contenido para adultos. En septiembre, Alabama implementó regulaciones más estrictas sobre el contenido para adultos. El futuro del proyecto de ley sigue siendo incierto a medida que avanza en el proceso legislativo, enfrentando posibles desafíos legales y debates sobre su impacto económico y constitucionalidad.
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