Las fuerzas militares sirias tomaron el control de dos barrios en Alepo el domingo, áreas previamente controladas por las Fuerzas Democráticas Sirias (F.D.S.) lideradas por los kurdos, tras días de enfrentamientos. Las F.D.S. se retiraron de los barrios de Sheikh Maqsood y Ashrafiyeh poco después de la medianoche, según informaron los medios estatales sirios, que indicaron que los combatientes fueron transportados en autobús a otra ciudad en el norte de Siria y que sus armas serían confiscadas.
Las F.D.S. caracterizaron su retirada como un alto el fuego parcial destinado a prevenir más bajas y garantizar la evacuación segura de civiles y heridos. Esta retirada representa una ganancia para las fuerzas gubernamentales y ha traído un período de calma a Alepo, una de las ciudades más grandes de Siria, después de un período de intensa violencia.
Los recientes combates marcaron el brote de violencia más significativo en Alepo desde el final de la guerra civil en diciembre de 2024, cuando grupos rebeldes liderados por islamistas derrocaron al presidente Bashar al-Assad. Los enfrentamientos significan un deterioro en las relaciones entre el gobierno sirio y las F.D.S. después de meses de negociaciones destinadas a integrar las fuerzas de las F.D.S. en el ejército nacional. Estas negociaciones, diseñadas para unificar el país y superar las divisiones entre varios grupos étnicos y religiosos, se han visto significativamente retrasadas por el reciente conflicto.
El gobierno sirio considera que la integración de las F.D.S. es crucial para reafirmar el control sobre todo el país. Por el contrario, las F.D.S. buscan garantías con respecto a la protección de los derechos y la autonomía kurdos dentro de una Siria unificada. La ruptura de las negociaciones destaca las complejidades de la reconciliación posterior a la guerra civil en Siria, donde múltiples facciones con intereses contrapuestos compiten por el poder y la influencia.
Los analistas sugieren que los actores externos, incluidas las potencias regionales y las organizaciones internacionales, podrían tener que desempeñar un papel más activo en la mediación de un acuerdo duradero entre el gobierno sirio y las F.D.S. La situación actual sigue siendo fluida, y las implicaciones a largo plazo de la toma de posesión de estos barrios de Alepo por parte del ejército sirio aún no se han determinado por completo. Se esperan más negociaciones, pero la reciente violencia ha creado una atmósfera de desconfianza que será difícil de superar.
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