Las termas públicas de Pompeya experimentaron una mejora en la higiene tras un cambio en las fuentes de agua, según un nuevo artículo publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences. El estudio analizó los depósitos de carbonato de calcio del acueducto conservado de la ciudad, las torres de agua y las estructuras de las termas para comprender la evolución de su sistema de suministro de agua. Pompeya, una ciudad cerca de la actual Nápoles, Italia, fue destruida en el año 79 d.C. por la erupción del Monte Vesubio, un evento que liberó una energía comparable a 100.000 veces las bombas atómicas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki.
Investigaciones previas indicaron que Pompeya inicialmente dependía del agua de lluvia recogida en cisternas y pozos. Las termas públicas, cruciales para la higiene y la vida social en la sociedad romana, empleaban maquinaria de levantamiento de pesas para extraer agua de pozos de hasta 40 metros de profundidad. La construcción de un acueducto entre el 27 a.C. y el 14 d.C. marcó un avance significativo en la infraestructura hídrica de la ciudad. Los investigadores se centraron en los depósitos de carbonato de calcio dejados por el agua para rastrear estos cambios.
El Imperio Romano, conocido por su avanzada ingeniería, construyó acueductos a través de sus vastos territorios, desde Europa hasta el norte de África y Oriente Medio. Estos acueductos, como el Pont du Gard en Francia y el Acueducto de Segovia en España, no solo suministraban agua para beber y para el saneamiento, sino que también impulsaban molinos y apoyaban el riego, contribuyendo al desarrollo económico y a la salud pública. El cambio del agua de pozo al agua de acueducto en Pompeya probablemente reflejó una tendencia más amplia en la planificación urbana romana destinada a mejorar el saneamiento y la salud pública.
El estudio proporciona información sobre la vida cotidiana de los habitantes de Pompeya y la importancia de la gestión del agua en los antiguos centros urbanos. Se espera que futuras investigaciones analicen muestras adicionales de Pompeya para obtener una comprensión más completa del sistema de agua de la ciudad y su impacto en la salud pública.
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