El editor internacional Jeremy Bowen observa que los regímenes autoritarios tienden a colapsar en dos fases: un declive gradual seguido de una caída repentina, pero cree que Irán aún no ha alcanzado esta última etapa. Los recientes disturbios en Irán, aunque significativos, sugieren que el régimen todavía se encuentra en un período de declive gradual, según Bowen.
La última ola de protestas se suma a las presiones existentes sobre el gobierno iraní, que ha enfrentado reveses militares por parte de EE. UU. e Israel en los últimos años. Más significativamente, las sanciones internacionales han tenido un impacto perjudicial en la economía iraní, exacerbando las dificultades de los iraníes comunes. En septiembre, el Reino Unido, Alemania y Francia volvieron a imponer todas las sanciones de la ONU que se habían levantado en virtud del acuerdo nuclear de 2015, aislando aún más a Irán económicamente.
Los problemas económicos de Irán se reflejan en la creciente inflación de los precios de los alimentos, que superó el 70% en 2025, y en el valor históricamente bajo del rial iraní en diciembre. Estas presiones económicas han alimentado el descontento público y han contribuido a las recientes protestas.
Bowen establece un paralelismo con la observación de Ernest Hemingway sobre la bancarrota, "gradualmente y luego de repente", para ilustrar la posible trayectoria de los regímenes autoritarios. Si bien los manifestantes en Irán y sus partidarios en el extranjero esperan que el régimen islámico esté al borde del colapso, Bowen sugiere que la evidencia indica que todavía se encuentra en la fase gradual de declive.
El acuerdo nuclear de 2015, formalmente conocido como el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA), tenía como objetivo limitar el programa nuclear de Irán a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales. Sin embargo, Estados Unidos se retiró del acuerdo en 2018 bajo la administración Trump, reimponiendo sanciones a Irán. Esta medida ha debilitado significativamente la economía iraní y ha contribuido a los disturbios actuales.
La situación en Irán sigue siendo volátil y el futuro del régimen islámico es incierto. Si bien el régimen enfrenta desafíos importantes, también ha demostrado resiliencia en el pasado. Queda por ver si Irán pasará del declive gradual a un colapso repentino.
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