La Casa Blanca emitió un comunicado calificando al manifestante de "lunático" que estaba "gritando improperios desenfrenadamente en un completo ataque de furia", añadiendo que el presidente dio una "respuesta apropiada e inequívoca". El incidente ocurrió mientras Trump visitaba la planta de Ford en Michigan, un estado clave en las próximas elecciones, para promocionar la manufactura estadounidense y los esfuerzos de la compañía para producir ventiladores.
El manifestante, cuya identidad no ha sido revelada oficialmente, fue suspendido por Ford, según el sindicato United Auto Workers, que habló con CBS News, socio estadounidense de la BBC. Un portavoz de Ford le dijo a CBS que "uno de nuestros valores fundamentales es el respeto y no toleramos que nadie diga nada inapropiado como eso dentro de nuestras instalaciones". El portavoz añadió que la compañía tiene un proceso para lidiar con tales incidentes, pero no haría comentarios sobre asuntos de personal específicos.
El incidente rápidamente se volvió viral, encendiendo las redes sociales y los canales de noticias por cable. El gesto, aunque breve, se ha convertido en un punto álgido en las continuas guerras culturales, con algunos defendiendo el derecho de Trump a responder a lo que consideran un comportamiento irrespetuoso, mientras que otros critican al presidente por una conducta impropia de su cargo.
En las 24 horas posteriores al incidente, dos páginas separadas de GoFundMe han recaudado casi $700,000 (£521,000) para el manifestante de más de 27,000 donantes, lo que demuestra los fuertes sentimientos que ha provocado el incidente. La efusión de apoyo destaca las profundas divisiones dentro de la sociedad estadounidense y las intensas emociones que rodean la presidencia de Trump. El incidente también plantea interrogantes sobre el papel de la protesta y la libertad de expresión en el clima político actual.
Discussion
Join the conversation
Be the first to comment