Noem declaró que "temporal significa temporal" y que permitir que ciudadanos somalíes permanezcan en los EE. UU. era "contrario a nuestros intereses nacionales". Añadió: "Estamos poniendo a los estadounidenses primero". El anuncio se produjo cuando el presidente Trump declaró que su administración tenía la intención de revocar la ciudadanía estadounidense de cualquier inmigrante naturalizado de Somalia o de cualquier otro país condenado por fraude.
El Estatus de Protección Temporal es una designación otorgada a países que experimentan conflictos armados en curso, desastres ambientales u otras condiciones extraordinarias y temporales. Permite a los ciudadanos de esos países vivir y trabajar en los Estados Unidos durante un período designado. El programa TPS se rige por la Ley de Inmigración y Nacionalidad, que otorga al Secretario de Seguridad Nacional la autoridad para designar países para el TPS y para extender o cancelar tales designaciones.
Los críticos condenaron la decisión de poner fin al TPS para los somalíes, calificándola de ataque intolerante. Argumentaron que Somalia sigue enfrentando desafíos importantes, incluida la violencia continua, la sequía y la inseguridad alimentaria, lo que hace que el regreso de las personas no sea seguro. Los defensores de los derechos de los inmigrantes también expresaron su preocupación por el impacto potencial de la decisión en las familias y comunidades somalíes en los Estados Unidos.
La decisión de poner fin al TPS para los somalíes sigue a acciones similares tomadas por la administración Trump con respecto a otros países, incluidos El Salvador, Haití y Nicaragua. Estas decisiones se han enfrentado a desafíos legales y críticas generalizadas por parte de organizaciones de derechos humanos y legisladores demócratas. El futuro del TPS para otros países designados sigue siendo incierto, ya que la administración Trump continúa revisando el programa y evaluando las condiciones en esos países.
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