Según un fallo emitido el viernes por una jueza en Minnesota, los agentes federales en el área de Minneapolis que participen en operaciones recientes de control de inmigración tienen prohibido detener o usar gases lacrimógenos contra manifestantes pacíficos que no obstruyan a las autoridades. El fallo de la jueza de distrito de EE. UU., Kate Menendez, aborda un caso presentado en diciembre en nombre de seis activistas de Minnesota que han estado observando las actividades de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la Patrulla Fronteriza.
Los activistas se encuentran entre los miles que han estado monitoreando la represión de la administración Trump contra la inmigración en el área de Minneapolis-St. Paul desde el mes pasado. La demanda alegaba que los agentes federales se enfrentaron repetidamente con los manifestantes, y las confrontaciones se intensificaron durante el período de mayor control. La orden de la jueza protege específicamente a las personas que observan a los agentes, impidiendo su detención o dispersión con gases lacrimógenos siempre y cuando permanezcan pacíficos y no obstructivos.
El Departamento de Justicia abrió una investigación sobre el gobernador de Minnesota y el alcalde de Minneapolis en relación con las acciones de control. El fallo se produce en medio de un debate en curso sobre el equilibrio adecuado entre los poderes policiales y el derecho a la protesta. La Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos protege los derechos a la libertad de expresión y reunión, pero estos derechos no son absolutos y pueden estar sujetos a restricciones razonables.
Las implicaciones de este fallo se extienden más allá del contexto inmediato del control de la inmigración en Minneapolis. Establece un precedente sobre cómo los agentes federales pueden interactuar con manifestantes y observadores en otras situaciones. La decisión subraya la importancia de proteger el derecho a la protesta pacífica, incluso cuando implica monitorear o criticar las acciones del gobierno. Se esperan más desafíos legales e interpretaciones a medida que el fallo se implemente y se aplique en escenarios futuros.
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