Gary Cohn, exasesor económico del presidente Donald Trump y actual vicepresidente de IBM, declaró que "Groenlandia seguirá siendo Groenlandia", sugiriendo que el interés previo de Trump en adquirir el territorio era poco probable que se materializara. Cohn hizo estas declaraciones en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, destacando el consenso bipartidista en el Congreso de EE. UU. sobre el asunto.
Cohn, quien se desempeñó como director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca durante el primer mandato de Trump, vinculó el interés en Groenlandia a la necesidad de acceso a minerales críticos. Señaló que las discusiones en torno a Groenlandia "pueden ser parte de una negociación", aunque no especificó qué implicarían esas negociaciones.
Los comentarios se producen después de que la administración de Trump explorara, según informes, la posibilidad de comprar Groenlandia en 2019, una idea que encontró resistencia tanto en Groenlandia como en Dinamarca, a la que pertenece la isla. La noción fue ampliamente criticada y vista como diplomáticamente insensible.
Cohn también abordó preocupaciones geopolíticas más amplias, afirmando que "invadir un país independiente que forma parte de la OTAN" sería "pasarse de la raya". Si bien no nombró explícitamente a ningún país, su declaración se interpretó como una referencia al conflicto en curso en Ucrania y la posibilidad de una mayor escalada.
IBM, donde Cohn se desempeña como vicepresidente, es un actor importante en el sector tecnológico, con una capitalización de mercado de aproximadamente $160 mil millones a día de hoy. La compañía está fuertemente involucrada en el desarrollo de la inteligencia artificial y la computación cuántica, áreas que requieren acceso a minerales críticos. Se proyecta que la demanda de estos minerales aumentará significativamente en los próximos años, impulsada por el crecimiento del mercado de vehículos eléctricos y otras industrias de alta tecnología.
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