Investigadores de la Universidad de Columbia Británica anunciaron que han desarrollado un método fiable para cultivar células T colaboradoras a partir de células madre, un avance que aborda un obstáculo importante en el progreso de las terapias oncológicas basadas en el sistema inmunitario. El descubrimiento, detallado en un informe publicado el 20 de enero de 2026, proporciona una vía para terapias celulares escalables y más accesibles para el tratamiento del cáncer.
Las células T colaboradoras, a menudo denominadas coordinadoras del sistema inmunitario, desempeñan un papel vital en el refuerzo de la eficacia y la longevidad de otras células inmunitarias en su lucha contra el cáncer. El equipo de investigación identificó con éxito cómo controlar con precisión una vía de señalización crítica que dicta la diferenciación de las células T, allanando el camino para la producción de terapias celulares listas para usar.
"Este es un gran paso adelante en nuestra capacidad para aprovechar el poder del sistema inmunitario para luchar contra el cáncer", dijo un investigador principal de la Universidad de Columbia Británica. "Al comprender y controlar las señales que impulsan el desarrollo de las células T, ahora podemos producir grandes cantidades de estas células inmunitarias críticas, haciendo que las terapias celulares sean más accesibles y eficaces".
La capacidad de generar células T colaboradoras a partir de células madre ha sido durante mucho tiempo un objetivo en el campo de la inmunoterapia. Anteriormente, la producción inconsistente e ineficiente de estas células dificultaba el desarrollo de tratamientos listos para usar. Este nuevo método supera estas limitaciones, ofreciendo el potencial de terapias celulares más baratas, rápidas y fácilmente disponibles.
Las implicaciones de esta investigación se extienden más allá del tratamiento del cáncer. Las células T colaboradoras también son cruciales en la lucha contra las enfermedades infecciosas y los trastornos autoinmunes. La capacidad de generar estas células de forma controlada podría tener amplias aplicaciones en la medicina regenerativa y la modulación del sistema inmunitario.
Los próximos pasos para el equipo de investigación implican estudios preclínicos para evaluar la seguridad y la eficacia de las células T colaboradoras derivadas de células madre en modelos animales. También planean explorar el potencial de combinar estas células con otras inmunoterapias para mejorar su eficacia. El objetivo final es traducir este descubrimiento en ensayos clínicos y llevar estas terapias que salvan vidas a los pacientes que las necesitan.
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