Mark Carney, Primer Ministro de Canadá, pronunció un discurso el martes en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, abordando el cambiante orden global y la necesidad de que las potencias medias colaboren, lo que le valió una ovación de pie por parte de líderes políticos y corporativos. Carney caracterizó el panorama geopolítico actual como una "ruptura" que marca el fin de la hegemonía estadounidense.
Si bien Carney no nombró directamente al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, el discurso fue ampliamente interpretado como una respuesta a las recientes acciones y retórica del presidente. Estas incluyen renovadas amenazas con respecto a la soberanía de Groenlandia y los aranceles propuestos a las naciones europeas que apoyan la posición de Dinamarca. "Cada día se nos recuerda que vivimos en una era de rivalidad entre grandes potencias", declaró Carney. "Que el orden basado en reglas se está desvaneciendo. Que los fuertes pueden hacer lo que pueden, y los débiles deben sufrir lo que deben".
Carney enfatizó la importancia de la cooperación entre las potencias medias para salvaguardar sus intereses. "Las potencias medias deben actuar juntas porque si no estamos en la mesa, estamos en el menú", advirtió.
El discurso se produce en medio de crecientes tensiones entre Estados Unidos y varios de sus aliados. El presidente Trump, durante su segundo mandato, supuestamente ha hecho afirmaciones sobre la anexión de Canadá como el estado número 51 y ha criticado públicamente al ex líder canadiense Justin Trudeau.
Según los informes, los líderes mundiales están buscando una respuesta unificada a lo que perciben como un desafío al orden internacional establecido. Las implicaciones del discurso de Carney y las reacciones de otros líderes mundiales están por verse a medida que continúa el foro de Davos.
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