El presidente Donald Trump ha expresado su oposición a que Estados Unidos se convierta en "una nación de inquilinos", pero las propuestas de política de vivienda que ha presentado podrían obstaculizar la propiedad de vivienda para muchos estadounidenses, según algunos expertos. En su discurso en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, el miércoles, Trump promovió recientes órdenes ejecutivas destinadas a remodelar la política de vivienda, incluyendo medidas destinadas a frenar a los inversores institucionales en la adquisición de viviendas unifamiliares.
Trump declaró que la compra institucional de viviendas "no es justo para el público que no puede comprar una casa". Instó al Congreso a codificar la prohibición de esta práctica en ley. Además, Trump ha solicitado al Congreso que implemente un tope del 10% en las tasas de interés de las tarjetas de crédito, argumentando que esto permitiría a millones de estadounidenses ahorrar dinero para la compra de una vivienda.
El presidente se dirigió directamente a las figuras de Wall Street y a los compradores institucionales de viviendas en Davos, reconociendo su apoyo, pero también señalando su papel en la escalada de los precios de la vivienda a través de adquisiciones a gran escala.
Una de las propuestas de Trump implica ordenar a las empresas de financiación hipotecaria controladas por el gobierno, Fannie Mae y Freddie Mac, que compren 200.000 millones de dólares en valores respaldados por hipotecas. Si bien la intención es reducir las tasas hipotecarias, algunos analistas sugieren que esto podría tener consecuencias no deseadas que hagan que la propiedad de vivienda sea menos alcanzable.
La preocupación se deriva del impacto potencial en la disponibilidad de hipotecas para los compradores de vivienda por primera vez y aquellos con puntajes de crédito más bajos. Al centrarse en los valores respaldados por hipotecas, Fannie Mae y Freddie Mac podrían priorizar los préstamos de menor riesgo, dejando a los posibles propietarios de viviendas con opciones limitadas y tasas de interés potencialmente más altas a largo plazo.
Las propuestas se producen en un momento en que el mercado de la vivienda sigue enfrentando desafíos relacionados con la asequibilidad y la oferta. El aumento de los precios de la vivienda, junto con el aumento de las tasas de interés en los últimos años, ha dificultado que muchos estadounidenses entren en el mercado de la vivienda. La Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios ha informado de una disminución en las ventas de viviendas en los últimos meses, lo que indica un enfriamiento del mercado.
La Casa Blanca sostiene que las políticas de Trump están diseñadas para promover un acceso más amplio a la propiedad de vivienda y estimular el crecimiento económico. Sin embargo, la eficacia y las posibles ramificaciones de estas propuestas siguen siendo objeto de debate entre los economistas y los expertos en el mercado de la vivienda. El tope propuesto a las tasas de interés de las tarjetas de crédito requeriría la aprobación del Congreso, y sus perspectivas son inciertas. El impacto futuro de las directivas relativas a Fannie Mae y Freddie Mac dependerá de cómo estas entidades implementen los cambios y de la respuesta general del mercado.
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