Expertos en salud global y desarrollo predicen que términos como "resiliencia fracturada" y "solidaridad pragmática", junto con el acrónimo "MOU", ganarán prominencia en las discusiones a lo largo de 2026. Este pronóstico surge de una encuesta informal realizada entre 20 profesionales en el campo, lo que refleja un año marcado por importantes cambios globales.
Los participantes de la encuesta destacaron la creciente vulnerabilidad de la resiliencia frente a los crecientes desafíos, incluido el desmantelamiento de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y los consiguientes recortes a la ayuda exterior por parte de otras naciones occidentales. Estas acciones, junto con las crisis en curso relacionadas con el cambio climático, los conflictos y los brotes de enfermedades, han creado un entorno en el que la capacidad de resistir la adversidad se ve cada vez más comprometida.
La resiliencia, tradicionalmente definida como la capacidad de afrontar la adversidad y superar los obstáculos, ahora se está viendo a través de una lente más matizada. El término "resiliencia fracturada" sugiere un estado en el que esta capacidad se debilita o se ve comprometida, lo que requiere nuevos enfoques para abordar los desafíos globales.
"Solidaridad pragmática" es otra frase que se espera que resuene en 2026. Este concepto enfatiza la necesidad de una cooperación práctica y eficaz para abordar los problemas globales, pasando de gestos simbólicos a acciones tangibles que produzcan resultados medibles. El enfoque se centra en encontrar puntos en común y trabajar juntos para lograr objetivos compartidos, incluso frente a diferentes perspectivas y prioridades.
También se prevé que el acrónimo "MOU", que significa Memorando de Entendimiento, se vuelva más frecuente. Los MOU son acuerdos no vinculantes que describen las intenciones de las partes de trabajar juntas en un proyecto o iniciativa específica. Su creciente uso refleja un énfasis cada vez mayor en la colaboración y la asociación en el sector de la salud global y el desarrollo.
El cambio en la terminología refleja una tendencia más amplia hacia un mayor realismo y rendición de cuentas al abordar los desafíos globales. A medida que disminuyen las fuentes tradicionales de financiación y apoyo, existe una creciente necesidad de soluciones innovadoras y enfoques colaborativos. Es probable que las palabras de moda de 2026 reflejen este panorama cambiante, enfatizando la importancia de la resiliencia, la solidaridad y la asociación para navegar en un mundo cada vez más complejo.
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