El exfuncionario de inteligencia Egisto Ott fue juzgado el jueves en Viena, acusado de espiar para Rusia en lo que se ha descrito como el mayor juicio por espionaje de Austria en años. Ott, de 63 años, está acusado de abusar de su autoridad como funcionario de inteligencia austriaco al recopilar grandes cantidades de datos personales y entregar información a oficiales de inteligencia rusos y a Jan Marsalek, el ejecutivo fugitivo de la empresa alemana de pagos Wirecard, que se derrumbó, según los fiscales en Viena. Ott niega los cargos.
El caso ha revivido los temores de que Austria siga siendo un foco de actividad de espionaje ruso, y los observadores están siguiendo de cerca los detalles que podrían surgir sobre Marsalek. Marsalek, que también es ciudadano austriaco, es buscado por la policía alemana por presunto fraude y se cree que actualmente se encuentra en Moscú, tras haber huido a través de Austria en 2020. Es objeto de una Notificación Roja de la Interpol y se alega que es un activo de inteligencia para el FSB, el servicio de seguridad secreto de Rusia.
Los presuntos vínculos de Marsalek con la inteligencia rusa y su papel en el escándalo de Wirecard han añadido otra capa de complejidad al juicio. Wirecard, que en su día fue una estrella emergente en la industria fintech alemana, se derrumbó en 2020 tras admitir que faltaban 1.900 millones de euros en sus cuentas. Marsalek, que era el director de operaciones de Wirecard, desapareció poco después de que estallara el escándalo.
Se espera que el juicio arroje luz sobre el alcance de las actividades de espionaje ruso en Austria y la posible participación de otros individuos. El resultado del juicio podría tener importantes implicaciones para la relación de Austria con Rusia y su posición dentro de la Unión Europea.
Discussion
Join the conversation
Be the first to comment