A pesar de ser rivales en inteligencia artificial, Estados Unidos y China colaboran en la investigación de la IA más de lo que muchos creen, particularmente en la vanguardia. Un análisis realizado por WIRED de más de 5000 artículos de investigación sobre IA presentados en la conferencia Neural Information Processing Systems (NeurIPS) el mes pasado reveló que un número notable de estos artículos involucró la colaboración entre laboratorios estadounidenses y chinos.
El análisis mostró que 141 de los 5290 artículos, aproximadamente el 3 por ciento, enumeraban autores afiliados a instituciones tanto estadounidenses como chinas. Este nivel de colaboración parece consistente, ya que 134 de los 4497 artículos en 2024 también involucraron a autores de ambos países. La investigación destaca un intercambio continuo de ideas y experiencia, incluso en medio de tensiones geopolíticas.
La colaboración se extiende más allá de la autoría conjunta. El análisis de WIRED también examinó cómo los algoritmos y modelos desarrollados en un país se comparten y adaptan a través del Pacífico. La arquitectura Transformer, desarrollada inicialmente por investigadores de Google y ahora piedra angular de la industria de la IA, apareció en 292 artículos. El Transformer, una arquitectura de red neuronal, es particularmente eficaz para procesar datos secuenciales, lo que lo hace ideal para tareas como el procesamiento del lenguaje natural y la traducción automática. Su adopción generalizada subraya la naturaleza interconectada de la investigación de la IA a nivel mundial.
Esta colaboración tiene implicaciones significativas para el avance de la IA y su impacto en la sociedad. Al aunar recursos y experiencia, los investigadores de ambos países pueden acelerar el desarrollo de nuevas tecnologías de IA. Sin embargo, la colaboración también plantea interrogantes sobre la propiedad intelectual, la seguridad nacional y las implicaciones éticas de la IA.
Tanto Estados Unidos como China están invirtiendo fuertemente en la investigación y el desarrollo de la IA, reconociendo su potencial para transformar las industrias y remodelar la economía global. Si bien la competencia entre los dos países es feroz, la colaboración en la investigación fundamental sugiere una comprensión compartida de la importancia de la IA y una voluntad de participar en algún nivel de cooperación. El futuro de esta colaboración sigue siendo incierto, dado el complejo panorama geopolítico. Sin embargo, el nivel actual de compromiso indica que es probable que Estados Unidos y China sigan entrelazados en el campo de la IA en el futuro previsible.
Discussion
Join the conversation
Be the first to comment