Ubisoft sufrió un duro golpe esta semana, al anunciar la cancelación de seis títulos inéditos, incluyendo una nueva versión del clásico adorado, Prince of Persia: The Sands of Time, y el cierre de varios estudios, una medida que provocó ondas de choque en el mundo de los videojuegos. La noticia, confirmada por ejecutivos de Ubisoft el martes, llega en un momento en que la empresa lidia con las cambiantes tendencias del mercado y la necesidad de reenfocar su línea de desarrollo.
La cancelación de la nueva versión de Prince of Persia es particularmente dolorosa para los fans que han estado esperando ansiosamente su regreso desde su anuncio inicial en 2020. El juego, originalmente programado para su lanzamiento en enero de 2021, sufrió numerosos retrasos y enfrentó críticas por su fidelidad visual en los primeros tráilers del juego. Esto marca un error significativo para Ubisoft, que recuerda el accidentado ciclo de desarrollo de Duke Nukem Forever, un juego que sufrió de manera similar años de retrasos y, en última instancia, no cumplió con las expectativas tras su lanzamiento. "Estamos comprometidos a ofrecer experiencias de alta calidad a nuestros jugadores", declaró un portavoz de Ubisoft, "y a veces eso significa tomar decisiones difíciles sobre proyectos que ya no se alinean con nuestros objetivos estratégicos".
Si bien Ubisoft no especificó qué estudios se estaban cerrando, se espera que la medida afecte a los equipos de desarrollo en múltiples ubicaciones. Esta reestructuración refleja medidas similares de reducción de costos observadas recientemente en otras grandes empresas de juegos, a medida que la industria atraviesa un período de incertidumbre económica y mayor competencia. El precio de las acciones de la compañía bajó ligeramente tras el anuncio, lo que refleja la preocupación de los inversores sobre el impacto a largo plazo de estos cambios.
Se entiende que los otros títulos cancelados, aunque no se nombran, son una mezcla de proyectos no anunciados y juegos en las primeras etapas de desarrollo. Esta decisión permite a Ubisoft consolidar sus recursos y centrarse en sus franquicias principales, como Assassin's Creed, Far Cry y Rainbow Six. El próximo Assassin's Creed Mirage, un regreso a las raíces de sigilo de la serie, se considera un lanzamiento crucial para la compañía, con el objetivo de recuperar la magia de entregas anteriores como Assassin's Creed II, que todavía se considera un punto de referencia para la franquicia.
Los analistas de la industria sugieren que la medida de Ubisoft es un paso necesario, aunque doloroso, para asegurar su éxito futuro. "Ubisoft tiene una sólida cartera de IPs", dijo Michael Pachter, analista de Wedbush Securities. "Al agilizar sus esfuerzos de desarrollo, pueden centrarse en ofrecer juegos de mayor calidad y competir mejor en el mercado actual".
De cara al futuro, Ubisoft está apostando fuerte por sus juegos de servicio en vivo y su continua expansión a nuevas plataformas. La compañía está explorando activamente oportunidades en el metaverso y los juegos blockchain, aunque estas iniciativas se han enfrentado a reacciones encontradas por parte de los jugadores. Los próximos meses serán críticos para Ubisoft, ya que busca recuperar el impulso y asegurar tanto a los inversores como a los fans que está en el camino correcto. La presión está sobre sus proyectos restantes para ofrecer un rendimiento excepcional, demostrando que este reinicio estratégico fue un movimiento ganador.
Discussion
Join the conversation
Be the first to comment