Las personas que mantienen capacidades cognitivas agudas hasta los 80 años poseen una ventaja genética distinta que parece proteger sus cerebros del deterioro relacionado con la edad, según un nuevo estudio del Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt. La investigación, publicada el 22 de enero de 2026, indica que estos "súper mayores" son significativamente menos propensos a portar la variante del gen APOE-ε4, el factor de riesgo genético conocido más fuerte para la enfermedad de Alzheimer de inicio tardío.
El estudio también reveló que los súper mayores exhiben niveles más altos de la variante del gen APOE-ε2, que se asocia con un riesgo reducido de desarrollar Alzheimer y se cree que ofrece cierta protección contra la enfermedad. Los investigadores compararon los perfiles genéticos de los súper mayores, definidos como individuos mayores de 80 años con capacidades cognitivas comparables a las de personas décadas más jóvenes, con los de adultos mayores sanos sin tal preservación cognitiva excepcional.
"Estos hallazgos ayudan a explicar por qué algunas personas pueden mantener mentes jóvenes hasta bien entrados los 80 años y más", dijo el investigador principal del estudio. "La combinación de menos genes de riesgo de Alzheimer y más genes protectores parece crear un poderoso amortiguador contra el deterioro cognitivo".
El gen APOE proporciona instrucciones para fabricar una proteína que ayuda a transportar el colesterol y otras grasas en el torrente sanguíneo. Las diferentes versiones del gen, llamadas variantes, se asocian con diferentes riesgos de desarrollar la enfermedad de Alzheimer. Si bien APOE-ε4 aumenta el riesgo, se cree que APOE-ε2 es protector.
Los expertos enfatizan que la genética no es el único determinante de la salud cognitiva. Los factores del estilo de vida, como la dieta, el ejercicio y la participación cognitiva, también juegan un papel crucial. Sin embargo, este estudio destaca la importante contribución de la predisposición genética al mantenimiento de la agudeza cognitiva en la edad avanzada.
Los hallazgos tienen implicaciones prácticas para comprender y potencialmente mitigar el riesgo de la enfermedad de Alzheimer. Las investigaciones futuras pueden centrarse en el desarrollo de terapias que imiten los efectos protectores de la variante APOE-ε2 o que se dirijan a los mecanismos por los cuales APOE-ε4 aumenta el riesgo de Alzheimer. Esto podría conducir a nuevas estrategias para prevenir o retrasar la aparición de la enfermedad, lo que en última instancia ayudaría a más personas a mantener sus capacidades cognitivas a medida que envejecen.
Discussion
Join the conversation
Be the first to comment