El laboratorio europeo de física de partículas, el CERN, recibió donaciones privadas por valor de 1.000 millones de dólares para la construcción del Futuro Colisionador Circular (FCC), un supercolisionador de 91 kilómetros. El anuncio, realizado el mes pasado, marca un nivel sin precedentes de apoyo filantrópico para un proyecto de esta envergadura en el campo de la física de partículas.
Se prevé que el FCC, que atravesará la frontera franco-suiza y pasará por debajo del lago de Ginebra, cueste aproximadamente 19.000 millones de dólares. Su objetivo es hacer colisionar electrones y positrones, sus contrapartes de antimateria, y las operaciones podrían comenzar alrededor de 2045. El proyecto cuenta con el respaldo del Grupo de Estrategia Europea, un organismo que asesora al consejo del CERN, que recoge las aportaciones de los estados miembros y de la comunidad física mundial.
Mark Thomson, el recién nombrado director general del CERN, un físico británico que asumió su cargo el 1 de enero, habló de la importancia de la financiación. La inyección de efectivo proviene de organizaciones como la Breakthrough Prize Foundation y el Eric and Wendy Schmidt Fund for Strategic Innovation.
El CERN, la Organización Europea para la Investigación Nuclear, es uno de los centros de investigación científica más grandes y respetados del mundo. Fundado en 1954, tiene su sede en Ginebra y actualmente cuenta con 23 estados miembros. La misión del CERN es investigar la estructura fundamental del universo. Lo consigue utilizando instrumentos científicos complejos para estudiar los constituyentes básicos de la materia y las fuerzas que los gobiernan. El Gran Colisionador de Hadrones (LHC), el actual acelerador insignia del CERN, fue fundamental en el descubrimiento del bosón de Higgs en 2012, un logro histórico en la física de partículas.
El FCC representa el siguiente paso ambicioso en esta búsqueda. Su mayor tamaño y niveles de energía, en comparación con el LHC, permitirían a los físicos explorar nuevas fronteras en la física de partículas, descubriendo potencialmente nuevas partículas y fuerzas, y proporcionando una visión más profunda de la naturaleza de la materia oscura y la energía oscura, que constituyen la gran mayoría del contenido de masa-energía del universo.
Si bien la promesa de 1.000 millones de dólares es un impulso significativo, el CERN aún necesita asegurar una financiación adicional sustancial para hacer realidad el FCC. El proyecto se enfrenta a desafíos, incluyendo la compleja ingeniería necesaria para su construcción, la evaluación del impacto ambiental y la necesidad de colaboración internacional y apoyo político. La decisión final sobre si se debe proceder con el FCC dependerá de un estudio de viabilidad exhaustivo y de la disponibilidad de recursos financieros suficientes por parte de los estados miembros del CERN y otros socios internacionales.
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