Mensajes de texto y correos electrónicos enviados por Blake Lively, incluyendo intercambios con Taylor Swift, se han hecho públicos como parte de una batalla legal en curso entre Lively y el actor y director Justin Baldoni. Los documentos fueron desclasificados por los abogados de Baldoni mientras se preparan para el juicio en un caso que ha cautivado a Hollywood y ha planteado interrogantes sobre las dinámicas de poder dentro de la industria del entretenimiento.
Lively inició la demanda contra Baldoni y su experto en comunicación de crisis, alegando acoso y una campaña coordinada para dañar su reputación. Esto se derivó de las quejas de Lively sobre la conducta de Baldoni durante el rodaje del drama romántico de 2024 "It Ends With Us". Según documentos judiciales, Lively sintió que sus preocupaciones no se abordaron adecuadamente, lo que llevó a una ruptura en su relación profesional.
Baldoni y su productora Wayfarer Studios respondieron con una contrademanda, acusando a Lively y a su esposo, Ryan Reynolds, de difamación y extorsión. Sin embargo, el juez Lewis J. Liman desestimó esa demanda el pasado mes de junio, dejando las reclamaciones originales de Lively como el punto central de los procedimientos legales.
Se espera que los documentos desclasificados, incluida la correspondencia con Swift, sean fundamentales para los próximos argumentos ante el juez Liman en la ciudad de Nueva York. Se le pide al juez que considere poner fin al litigio de un año de duración, que tiene el potencial de involucrar a otras figuras prominentes del mundo del entretenimiento. Un documento del equipo legal de Lively menciona a individuos como [el documento se corta aquí].
El caso ha atraído una atención significativa debido a su impacto potencial en la forma en que se manejan las disputas dentro de Hollywood y las implicaciones más amplias para la dinámica de género en la industria. La publicación de las comunicaciones de Lively, particularmente aquellas con Swift, añade una capa de intriga de celebridades que seguramente alimentará el interés público.
Personas con información privilegiada de la industria sugieren que el resultado de este caso podría sentar un precedente sobre cómo los actores y directores abordan las quejas en el set y hasta qué punto los estudios son responsables de fomentar un entorno de trabajo seguro y respetuoso. El juicio, actualmente programado para el 18 de mayo, podría contar con varios testigos de alto perfil, convirtiéndolo en un evento repleto de estrellas. El juez Liman aún no ha indicado cuándo se pronunciará sobre el caso de Lively.
Discussion
Join the conversation
Be the first to comment