El innovador modelo de negocio de Telly, que ofrece televisores "gratuitos" a cambio de exposición publicitaria, enfrentó importantes desafíos en su ejecución a pesar de mostrar potencial de ingresos. La compañía, que debutó en mayo de 2023, tuvo dificultades para entregar sus televisores de doble pantalla a los consumidores, lo que afectó sus flujos de ingresos proyectados.
Documentos internos revelaron una brecha sustancial entre las proyecciones iniciales y las implementaciones reales. Para el tercer trimestre de 2025, Telly solo había colocado 35.000 televisores en hogares, un marcado contraste con las 500.000 unidades que la compañía inicialmente pretendía enviar en el verano de 2023. Si bien 250.000 personas se registraron para obtener un Telly en junio de 2023, la tasa de conversión a entregas reales siguió siendo baja. Telly estimó el valor de cada televisor en $1.000, una cifra utilizada para justificar la recopilación de datos y los requisitos de publicidad impuestos a los usuarios. La compañía anunció planes para enviar millones más en 2024, pero el informe de Lowpass sugiere que estos planes no se han materializado.
Las dificultades de Telly resaltan las complejidades del mercado de hardware con publicidad. Si bien los consumidores son cada vez más receptivos a los servicios de transmisión con publicidad, el concepto de un televisor que muestra publicidad de forma permanente enfrenta una mayor resistencia. Los competidores en el mercado de televisores inteligentes, como Roku y Amazon, generan ingresos sustanciales a través de la publicidad y la recopilación de datos, pero generalmente lo hacen a través de plataformas de software en televisores que los consumidores compran directamente. El modelo de Telly, que requiere que los usuarios acepten la supervisión y la publicidad constantes a cambio de un dispositivo gratuito, representa un enfoque más agresivo.
El modelo de negocio de Telly depende de su capacidad para monetizar los datos de los usuarios y el espacio publicitario en sus televisores de doble pantalla. La pantalla secundaria, diseñada para mostrar anuncios e información, es un componente clave de esta estrategia. Sin embargo, el requisito de que los usuarios completen encuestas detalladas y acepten un seguimiento constante probablemente ha disuadido a muchos clientes potenciales. El futuro de la compañía depende de su capacidad para agilizar su proceso de entrega, abordar las preocupaciones de los consumidores sobre la privacidad y demostrar la propuesta de valor de su televisor con publicidad tanto para los usuarios como para los anunciantes. La capacidad de la compañía para escalar sus implementaciones será fundamental para determinar su viabilidad a largo plazo en el competitivo mercado de televisores inteligentes.
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