El reciente acuerdo estratégico de licencia de Nvidia con Groq, por valor de 20.000 millones de dólares, señala un cambio significativo en el panorama de la inteligencia artificial, lo que sugiere que la era del dominio de las GPU de propósito general en la inferencia de la IA está llegando a su fin. El acuerdo, anunciado a principios de enero de 2026, apunta hacia un futuro en el que las arquitecturas de silicio especializadas serán cada vez más favorecidas para las tareas de inferencia de la IA, según FeaturedMatt Marshall, un analista de la industria.
La medida se produce cuando la inferencia, el proceso de utilizar modelos de IA entrenados para hacer predicciones, ha superado al entrenamiento en términos de ingresos de los centros de datos, alcanzando un punto de inflexión a finales de 2025, según un informe de Deloitte. Este cambio está imponiendo nuevas exigencias al hardware, requiriendo sistemas que puedan manejar tanto datos contextuales masivos como proporcionar un razonamiento instantáneo.
"Estamos entrando en la era de la arquitectura de inferencia desagregada", declaró Marshall, "donde el propio silicio se está dividiendo en dos tipos diferentes para dar cabida a un mundo que exige tanto un contexto masivo como un razonamiento instantáneo".
El acuerdo de licencia de Nvidia con Groq, una empresa especializada en aceleradores de inferencia de IA, sugiere un reconocimiento de que sus GPU de propósito general pueden no ser la solución óptima para todas las cargas de trabajo de inferencia. La tecnología de Groq se centra en ofrecer un alto rendimiento y una baja latencia para tareas específicas de IA, lo que podría ofrecer ventajas sobre las GPU en determinadas aplicaciones.
Las implicaciones de este cambio son de gran alcance, y podrían afectar a los constructores de empresas y a los responsables de la toma de decisiones técnicas que participan en el desarrollo de aplicaciones de IA y canalizaciones de datos. La medida podría conducir a un mercado más diverso y competitivo para el hardware de IA, con soluciones especializadas que desafíen el dominio de Nvidia.
Nvidia, que según se informa poseía una cuota de mercado del 92%, se enfrenta a una creciente presión por parte de las empresas que desarrollan chips de IA especializados. El acuerdo con Groq puede considerarse una medida estratégica para hacer frente a estos retos y mantener una posición de liderazgo en el cambiante panorama de la IA.
El acuerdo de licencia permite a Groq utilizar la tecnología de Nvidia, al tiempo que proporciona a Nvidia información sobre el desarrollo y la implantación de soluciones especializadas de inferencia de IA. Los detalles exactos de la tecnología licenciada y las aplicaciones específicas a las que se dirige la asociación siguen sin revelarse.
El desarrollo marca el comienzo de una lucha a cuatro bandas por el futuro de la pila de IA, con Nvidia, Groq y otros actores compitiendo por el dominio en el emergente mercado de hardware de IA especializado. Es probable que en los próximos años se produzcan nuevas innovaciones y consolidaciones en este espacio, a medida que las empresas se apresuren a desarrollar las soluciones más eficientes y rentables para la inferencia de la IA.
Discussion
Join the conversation
Be the first to comment