Las fuerzas estadounidenses incautaron un quinto buque petrolero en el Mar Caribe, dijeron funcionarios el viernes, mientras la administración Trump continúa sus esfuerzos para controlar las exportaciones de petróleo venezolano. El buque, llamado Olina, está en las listas de sanciones de varios países y es el quinto buque incautado por Estados Unidos en las últimas semanas.
Estados Unidos está utilizando estas incautaciones para presionar al gobierno interino de Venezuela y desmantelar lo que ellos llaman la "flota oscura" de buques tanque. Los funcionarios estiman que esta flota consta de más de 1.000 buques involucrados en el transporte de petróleo sancionado e ilícito.
"Una vez más, nuestras fuerzas interinstitucionales conjuntas enviaron un mensaje claro esta mañana: 'no hay refugio seguro para los criminales'", dijo el Comando Sur del ejército estadounidense el viernes.
Según los informes, el buque salió de aguas venezolanas el domingo por la noche, luego de una incursión matutina de Estados Unidos dirigida al presidente Nicolás Maduro, aunque los detalles de esa incursión siguen sin estar claros.
Los funcionarios declararon que la operación del viernes fue llevada a cabo antes del amanecer por marines y marineros en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional. El Olina fue incautado después de que "salió de Venezuela intentando evadir a las fuerzas estadounidenses", según funcionarios de Seguridad Nacional.
Las incautaciones son parte de una estrategia más amplia del gobierno de Estados Unidos para aislar económicamente al régimen de Maduro. Al atacar a los buques tanque que transportan petróleo venezolano, Estados Unidos pretende cortar una fuente crucial de ingresos para el gobierno. Estados Unidos sostiene que el gobierno de Maduro es ilegítimo y apoya al gobierno interino.
El uso de sanciones e incautaciones de activos como herramienta de política exterior se ha vuelto cada vez más común. Estas acciones a menudo se justifican como un medio para combatir actividades ilícitas, como el tráfico de drogas y la financiación del terrorismo, y para promover la democracia y los derechos humanos. Sin embargo, los críticos argumentan que tales medidas pueden tener consecuencias no deseadas, incluido el daño a civiles inocentes y la desestabilización de las economías.
La situación en Venezuela sigue siendo volátil. El país enfrenta una grave crisis económica, con una escasez generalizada de alimentos, medicinas y otros bienes esenciales. La situación política también está profundamente polarizada, con continuas tensiones entre el gobierno de Maduro y la oposición. Estados Unidos continúa ejerciendo presión sobre el régimen de Maduro a través de sanciones y otras medidas, pero el impacto a largo plazo de estas políticas aún está por verse. Los buques tanque incautados se encuentran actualmente bajo custodia estadounidense, y su futura disposición probablemente será determinada por procedimientos legales. El gobierno de Estados Unidos aún no ha anunciado ninguna otra acción relacionada con la "flota oscura" o sus esfuerzos para controlar las exportaciones de petróleo venezolano.
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