La agencia reguladora de las comunicaciones de Italia, AGCOM, anunció ayer una multa de 14,2 millones de euros contra Cloudflare por negarse a bloquear el acceso a sitios pirata en su servicio DNS 1.1.1.1. La multa se impuso en virtud de la ley Piracy Shield de Italia, que exige a los proveedores de servicios de Internet y a los resolvedores DNS que desactiven la resolución DNS de nombres de dominio y el enrutamiento del tráfico a direcciones IP identificadas por los titulares de derechos de autor.
Cloudflare declaró que lucharía contra la sanción y amenazó con retirar todos sus servidores de las ciudades italianas. La empresa argumentó que la implementación de un filtro en su sistema DNS, que gestiona aproximadamente 200.000 millones de solicitudes diarias, aumentaría sustancialmente la latencia e impactaría negativamente en la resolución DNS de los sitios web no involucrados en disputas de piratería. AGCOM rechazó este argumento, afirmando que el bloqueo requerido no supondría un riesgo significativo.
La ley Piracy Shield permite multas de hasta el 2 por ciento de la facturación anual de una empresa. AGCOM dijo que aplicó una multa equivalente al 1 por ciento. La multa está relacionada con una orden de bloqueo emitida a Cloudflare en febrero de 2025.
La disputa pone de relieve la tensión continua entre la aplicación de los derechos de autor y las realidades técnicas de la infraestructura de Internet. El DNS, o Sistema de Nombres de Dominio, actúa como la guía telefónica de Internet, traduciendo los nombres de dominio legibles por humanos (como example.com) en direcciones IP que las computadoras utilizan para localizar sitios web. El 1.1.1.1 de Cloudflare es un resolvedor DNS público, que ofrece una alternativa más rápida y privada a los servidores DNS predeterminados proporcionados por los proveedores de servicios de Internet.
Bloquear el acceso a sitios web a nivel de DNS es un método común utilizado para combatir la piratería, pero también puede conducir a un bloqueo excesivo y a la censura. Los críticos argumentan que tales medidas pueden ser fácilmente eludidas por usuarios con conocimientos técnicos, mientras que potencialmente dañan a los sitios web legítimos que comparten direcciones IP con contenido infractor.
El uso de la IA en la identificación y el bloqueo de contenido infractor es también un área creciente de preocupación. Si bien los algoritmos de IA pueden escanear rápidamente grandes cantidades de datos para detectar violaciones de derechos de autor, también son propensos a errores y sesgos. Esto plantea interrogantes sobre el debido proceso y la posibilidad de que contenido legítimo sea bloqueado por error.
La postura de Cloudflare contra la ley Piracy Shield refleja un debate más amplio sobre el papel de los proveedores de infraestructura de Internet en la vigilancia del contenido en línea. La empresa ha argumentado sistemáticamente que no debe ser considerada responsable del contenido que pasa por su red, y que imponer tales obligaciones sentaría un precedente peligroso.
El resultado del desafío de Cloudflare a la multa podría tener importantes implicaciones para el futuro de la regulación de Internet en Italia y más allá. Queda por ver si otros países adoptarán medidas similares para combatir la piratería en línea, y si los proveedores de infraestructura de Internet estarán dispuestos a cumplir con tales exigencias. El caso también subraya la compleja interacción entre la tecnología, el derecho y la política en la era digital.
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