El 29 de diciembre de 2025, el gobierno indio implementó una prohibición generalizada de las redes privadas virtuales (VPN) en Cachemira, una medida que, según los residentes, está exacerbando la angustia psicológica. Las VPN, que enmascaran la dirección del protocolo de Internet (IP) de un usuario al enrutar el tráfico web a través de un servidor remoto, habían sido utilizadas por muchos cachemires para eludir las restricciones de Internet y proteger su privacidad en línea.
Basit Banday, un profesional de TI de Cachemira que trabaja para una empresa en Pune, India, explicó que anteriormente dependía de las VPN para salvaguardar los datos confidenciales de atención médica de fugas y ciberataques. La prohibición le impide a él y a otros usar esta medida de seguridad mientras están en Cachemira.
La orden del gobierno impide efectivamente que las personas usen VPN para eludir la vigilancia y acceder a contenido bloqueado. Esto ha generado preocupación por la libertad de expresión y el acceso a la información en la región.
Una VPN funciona creando una conexión cifrada entre el dispositivo de un usuario y un servidor VPN, ocultando efectivamente la dirección IP y la ubicación del usuario. Esto dificulta que los proveedores de servicios de Internet (ISP) y otros terceros rastreen la actividad en línea. La tecnología se utiliza ampliamente a nivel mundial por motivos de seguridad, privacidad y para acceder a contenido geográficamente restringido.
El impacto de la prohibición se extiende más allá de los usuarios individuales. Las empresas que dependen de conexiones seguras a Internet para la transferencia de datos y la comunicación también se ven afectadas. El sector de TI, en particular, enfrenta desafíos para mantener la seguridad de los datos y la confidencialidad del cliente.
Esta no es la primera vez que se imponen restricciones de Internet en Cachemira. En 2020, India restableció Internet en Cachemira después de 7 meses de apagón. La región ha experimentado frecuentes cierres y restricciones de Internet en los últimos años, a menudo en respuesta a la inestabilidad política y las preocupaciones de seguridad. Estas medidas han suscitado críticas de organizaciones de derechos humanos y defensores de los derechos digitales, quienes argumentan que violan las libertades fundamentales y obstaculizan el desarrollo económico.
Los críticos han calificado a India como uno de los principales infractores en la implementación de cierres de Internet a nivel mundial. La organización Access Now ha documentado numerosos casos de cierres de Internet en India, citando preocupaciones sobre su impacto en los derechos humanos y la actividad económica.
Las consecuencias a largo plazo de la prohibición de las VPN aún están por verse. Los residentes temen que aísle aún más la región y reprima el crecimiento económico. Los defensores de los derechos digitales están pidiendo al gobierno que levante la prohibición y respete las libertades en línea de los cachemires. El gobierno aún no ha emitido una declaración que aborde estas preocupaciones.
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