El Ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, afirmó que las recientes protestas a nivel nacional en Irán se volvieron violentas con el fin de crear un pretexto para la intervención militar de Estados Unidos bajo el mandato del Presidente Donald Trump. En declaraciones a diplomáticos extranjeros en Teherán el lunes, Araghchi declaró que la violencia se intensificó significativamente durante el fin de semana, pero que la situación está ahora bajo completo control, según Al Jazeera.
Araghchi aseveró que la advertencia de Trump sobre una posible acción militar contra Teherán, en caso de que las protestas se tornaran violentas, motivó a "terroristas" a atacar tanto a manifestantes como a fuerzas de seguridad, con la intención de invitar a la intervención extranjera. Añadió: "Estamos listos para la guerra, pero también para el diálogo".
Las protestas, que comenzaron a principios de enero de 2026, se centraron inicialmente en quejas económicas y la rendición de cuentas del gobierno. El malestar refleja un descontento de larga data dentro de Irán por cuestiones como la inflación, el desempleo y la percepción de corrupción. Protestas similares han ocurrido en Irán en los últimos años, notablemente en 2017-2018 y 2019, a menudo enfrentadas con represiones gubernamentales.
El gobierno iraní ha acusado sistemáticamente a potencias extranjeras, particularmente a Estados Unidos, de alimentar las protestas. Estas acusaciones se producen en un contexto de crecientes tensiones entre Irán y Estados Unidos, especialmente desde la retirada de Estados Unidos del acuerdo nuclear con Irán en 2018 y la reimposición de sanciones. Irán considera las sanciones estadounidenses como una guerra económica, que contribuye a las dificultades económicas del país y al descontento público.
La administración de Trump ha adoptado una postura de línea dura contra Irán, criticando con frecuencia su historial de derechos humanos y sus políticas regionales. Trump ha declarado que Estados Unidos está considerando "opciones muy fuertes" con respecto a Irán. Esto ha provocado preocupación entre otros actores internacionales que temen una mayor escalada en la región.
La situación actual en Irán sigue siendo tensa. Si bien Araghchi afirma que la situación está bajo control, siguen surgiendo informes de protestas en curso y medidas de seguridad. La comunidad internacional está observando de cerca los acontecimientos, y muchos instan a la moderación y al diálogo para evitar una mayor inestabilidad en la región.
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