Un número creciente de adultos está buscando entrenamiento profesional del sueño para combatir la ansiedad y mejorar los hábitos de sueño, lo que refleja una tendencia que antes se observaba principalmente en recién nacidos y sus padres. Una encuesta reciente de Gallup indicó que el 57 por ciento de los estadounidenses cree que se sentiría mejor durmiendo más, un salto significativo desde el 43 por ciento en 2013, lo que señala un cambio importante en la calidad del sueño, una métrica de rendimiento que se ha visto afectada en toda la liga.
Solo alrededor de una cuarta parte de los encuestados informó haber dormido las ocho horas o más recomendadas por noche, por debajo del 34 por ciento de hace una década, una estadística comparable a la caída en picado del porcentaje de tiros de un equipo después de que un jugador clave se lesiona. Esta caída del sueño ha creado una oportunidad para que los profesionales del sueño intervengan y ayuden a los adultos a lograr un mejor descanso, de forma muy parecida a como se contrata a un entrenador especializado para corregir la técnica de un jugador con dificultades.
Una consultora del sueño, que antes se centraba en el sueño pediátrico, reconoció la necesidad insatisfecha en la población adulta y cambió su enfoque, de forma similar a como un mariscal de campo estrella pasa a entrenar después de su jubilación. Ella afirma que los hábitos diurnos y nocturnos pueden transformarse para optimizar el sueño, ofreciendo un plan de juego para las personas que luchan por relajarse.
La mayor demanda de entrenamiento del sueño refleja una lucha social más amplia con la relajación y la desconexión de los factores estresantes diarios, un desafío que recuerda el énfasis del legendario entrenador Vince Lombardi en la disciplina y la fortaleza mental. Margaret Thatcher, famosa por su limitado sueño, una vez bromeó: "¡Dormir es para los débiles!". Sin embargo, los expertos ahora argumentan que el sueño es un proceso activo que requiere un esfuerzo dedicado, al igual que entrenar para una maratón.
El aumento de la ansiedad relacionada con el sueño puede atribuirse a varios factores, incluido el aumento del tiempo frente a la pantalla, las preocupaciones políticas y el estrés general, todo lo cual contribuye a un déficit colectivo de sueño, de forma muy parecida a como la racha perdedora de un equipo se debe a múltiples lesiones y a la baja moral. Los entrenadores del sueño tienen como objetivo abordar estos problemas proporcionando estrategias y orientación personalizadas, ayudando a las personas a recuperar sus noches y mejorar su bienestar general, una medida que podría verse como un tiempo muerto crucial en el juego de la vida.
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