El presidente Donald Trump advirtió a Cuba el domingo que "haga un trato" o enfrente consecuencias no especificadas, afirmando que el flujo de petróleo y dinero venezolano a la isla cesaría tras la anticipada caída del régimen de Nicolás Maduro. La declaración de Trump, publicada en su plataforma Truth Social, intensificó la presión sobre Cuba, un antiguo adversario de Estados Unidos y aliado clave de Venezuela.
"¡NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO QUE VAYA A CUBA CERO!", escribió Trump. "Sugiero encarecidamente que hagan un trato, ANTES DE QUE SEA DEMASIADO TARDE". No dio detalles sobre los pormenores del acuerdo que imaginaba.
Cuba ha dependido históricamente de Venezuela como su principal proveedor de petróleo, particularmente desde el colapso de la Unión Soviética a principios de la década de 1990, que desencadenó una grave crisis económica en la isla conocida como el "Período Especial". A cambio de petróleo, Cuba ha proporcionado a Venezuela profesionales médicos, educadores y otras formas de asistencia, una relación que se ha profundizado bajo los gobiernos socialistas de ambos países.
Estados Unidos ha mantenido un embargo comercial contra Cuba durante más de seis décadas, impuesto inicialmente en respuesta a la Revolución Cubana y la posterior nacionalización de empresas de propiedad estadounidense. Este embargo ha impactado significativamente la economía de Cuba, limitando su acceso a los mercados internacionales y las instituciones financieras.
La administración Trump ha adoptado una línea particularmente dura con Cuba, revirtiendo la política de compromiso de la era Obama y endureciendo las restricciones a los viajes y las remesas. Estas medidas tienen como objetivo presionar al gobierno cubano para que mejore su historial de derechos humanos y adopte reformas democráticas.
La posible interrupción del suministro de petróleo venezolano plantea un desafío importante para Cuba, que ya está lidiando con dificultades económicas. Los datos de envío indican que no han salido cargamentos de puertos venezolanos con destino a Cuba desde la captura de Maduro la semana pasada, lo que agrava la situación. La pérdida del apoyo venezolano podría desestabilizar aún más la economía cubana y potencialmente conducir a disturbios sociales.
El gobierno cubano aún no ha respondido oficialmente a la última advertencia de Trump. Sin embargo, en el pasado, los funcionarios cubanos han denunciado sistemáticamente las sanciones estadounidenses como ilegales y contraproducentes, argumentando que violan el derecho internacional y perjudican al pueblo cubano. El futuro de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba sigue siendo incierto, dependiendo de la evolución política en ambos países y de la situación en Venezuela.
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