Funcionarios estadounidenses están aumentando la presión sobre México para que permita a las fuerzas militares estadounidenses participar en operaciones conjuntas destinadas a desmantelar laboratorios de fentanilo dentro del territorio mexicano. El renovado impulso del gobierno de Estados Unidos se produce cuando el presidente Trump insta a México a conceder a Estados Unidos un mayor papel en la lucha contra los cárteles de la droga responsables de producir fentanilo y contrabandearlo a Estados Unidos, según funcionarios estadounidenses.
La propuesta, presentada inicialmente a principios del año pasado pero posteriormente archivada, fue reactivada tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por las fuerzas estadounidenses el 3 de enero, según declararon los funcionarios. Las conversaciones han involucrado a altos funcionarios del gobierno, incluidos los de la Casa Blanca, según múltiples fuentes. Los funcionarios estadounidenses están buscando la autorización para que las fuerzas estadounidenses operen junto con sus homólogos mexicanos en el ataque a instalaciones clandestinas de producción de fentanilo.
La solicitud de una mayor participación de Estados Unidos en la lucha de México contra los cárteles de la droga pone de relieve la continua tensión entre la soberanía nacional y el interés común en la lucha contra las organizaciones criminales transnacionales. El gobierno de Estados Unidos considera la crisis del fentanilo como una amenaza a la seguridad nacional, citando el devastador impacto de la droga en las comunidades estadounidenses. México, sin embargo, tradicionalmente ha desconfiado de permitir operaciones militares extranjeras dentro de sus fronteras, citando preocupaciones históricas sobre la soberanía y el intervencionismo.
El gobierno mexicano aún no ha respondido formalmente a la renovada solicitud de Estados Unidos. Las conversaciones entre los dos países están en curso y el resultado sigue siendo incierto. Se espera que el tema sea un tema clave de discusión durante las próximas reuniones bilaterales entre funcionarios estadounidenses y mexicanos.
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