El poder judicial de Irán negó los informes de que planeaba ejecutar al manifestante detenido Erfan Soltani. La negación siguió a las afirmaciones de un grupo kurdo de derechos humanos de que la ejecución de Soltani era inminente. Soltani, de 26 años, fue arrestado en relación con las recientes protestas en Irán.
La organización Hengaw, con sede en Noruega, informó que la familia de Soltani fue informada de que enfrentaba la ejecución el miércoles. Hengaw declaró más tarde que la ejecución fue "pospuesta", pero las preocupaciones persistieron. El poder judicial iraní declaró que Soltani enfrenta cargos de "colusión contra la seguridad nacional" y "actividades de propaganda". Estos cargos no conllevan la pena de muerte.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respondió a los informes iniciales, advirtiendo a Irán contra la ejecución de manifestantes. El poder judicial iraní calificó los informes sobre la inminente ejecución de Soltani como "fabricación de noticias".
Según los informes, Soltani es uno de los 18.000 manifestantes detenidos en Irán en las últimas tres semanas. Las protestas surgieron del descontento generalizado por las condiciones económicas y las políticas gubernamentales.
La situación sigue siendo fluida. Hengaw continúa expresando preocupación por la seguridad de Soltani. El poder judicial iraní mantiene que los cargos contra Soltani no justifican la ejecución.
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