El presidente Trump amenazó el jueves con invocar la Ley de Insurrección en Minnesota para sofocar las protestas provocadas por la reciente actividad de ICE, lo que marca otro caso en el que el expresidente plantea la posibilidad de utilizar la fuerza militar para abordar los disturbios internos. La amenaza, publicada en Truth Social, hacía referencia a "políticos corruptos" y "agitadores profesionales" que supuestamente atacaban a agentes de ICE.
La Ley de Insurrección es una ley federal que faculta al Presidente para desplegar tropas militares estadounidenses para reprimir disturbios civiles, insurrección o rebelión dentro de los Estados Unidos. Es una medida que se utiliza raramente, normalmente reservada para situaciones en las que las autoridades estatales no pueden o no quieren mantener el orden. La declaración de Trump se produjo tras las protestas desencadenadas por la muerte a tiros de Renee Macklin Good, una mujer de Minneapolis de 37 años, a manos de un agente de ICE y el posterior tiroteo de un inmigrante venezolano durante un intento de arresto.
La Ley, aprobada inicialmente en 1807, ha sido modificada con el tiempo. En ella se exponen las condiciones específicas en las que el Presidente puede actuar, incluidos los casos en que los gobiernos estatales solicitan ayuda federal o cuando las leyes federales se ven obstaculizadas, lo que imposibilita su aplicación a través de los procedimientos judiciales ordinarios.
Anteriores presidentes han invocado la Ley de Insurrección en diversas circunstancias. Abraham Lincoln la utilizó durante la Guerra Civil, y Dwight D. Eisenhower desplegó tropas en Little Rock, Arkansas, en 1957 para hacer cumplir la desegregación escolar. Más recientemente, George H.W. Bush autorizó la intervención militar durante los disturbios de Los Ángeles de 1992.
Los expertos jurídicos debaten el alcance de la autoridad presidencial en virtud de la Ley de Insurrección. Algunos sostienen que concede una amplia discreción al poder ejecutivo, mientras que otros mantienen que su uso debe limitarse a circunstancias extremas y estar sujeto a revisión judicial. Se han expresado preocupaciones sobre el posible abuso y la militarización de la aplicación de la ley a nivel nacional.
El estado actual de la amenaza de Trump no está claro. No se sabe si tomará más medidas para invocar la Ley de Insurrección. El gobernador de Minnesota no ha solicitado públicamente ayuda federal, y es probable que se produzcan impugnaciones legales si Trump desplegara tropas sin dicha solicitud. La situación sigue evolucionando, y se esperan nuevos acontecimientos a medida que continúen las protestas y los expertos jurídicos opinen sobre las posibles implicaciones de la invocación de la Ley de Insurrección.
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