El presidente sirio Ahmed al-Sharaa emitió un decreto el viernes afirmando los derechos de los kurdos sirios, según los medios estatales, en una medida ampliamente vista como una obertura al grupo minoritario tras los recientes enfrentamientos entre el gobierno y las fuerzas kurdas. El decreto presidencial reconoció el kurdo como lengua nacional junto con el árabe y designó Nowruz, el Año Nuevo persa celebrado por los kurdos, como día festivo oficial en Siria.
El Sr. al-Sharaa también pidió al gobierno que concediera la ciudadanía siria a los residentes kurdos a los que se les había despojado de ella tras un censo de 1962 que pretendía frenar la influencia política kurda. El anuncio se produjo tras días de intensos combates entre el gobierno del Sr. al-Sharaa y las Fuerzas Democráticas Sirias (F.D.S.) lideradas por los kurdos, lo que suscitó preocupación por un conflicto más amplio.
"Tengan cuidado de creer la narrativa de que queremos dañar a nuestro pueblo kurdo", dijo el Sr. al-Sharaa en un video anunciando el decreto, que fue publicado en la Agencia Árabe Siria de Noticias, el medio de comunicación estatal. "Su bienestar es nuestro bienestar".
La relación entre el gobierno sirio y la población kurda ha estado llena de tensión durante décadas. Los kurdos se han enfrentado durante mucho tiempo a la discriminación y a las restricciones de sus derechos culturales y políticos. El censo de 1962, que despojó a muchos kurdos de su ciudadanía, sigue siendo un agravio importante.
Durante el último año, el gobierno del Sr. al-Sharaa y las F.D.S. han mantenido negociaciones intermitentes sobre el futuro de las zonas de mayoría kurda en el norte de Siria. Las F.D.S., que desempeñaron un papel clave en la lucha contra el ISIS, controlan una parte importante del territorio de la región. Los recientes enfrentamientos subrayaron la fragilidad de la situación y la posibilidad de que se reanude el conflicto.
Aunque el decreto fue bien recibido por algunos como un paso positivo, el escepticismo persistió entre los líderes kurdos. Algunos expresaron su preocupación de que la medida fuera simplemente una maniobra táctica del gobierno para aliviar las tensiones y consolidar su control. Otros pidieron medidas concretas para aplicar el decreto y abordar los problemas subyacentes a los que se enfrenta la población kurda. Las F.D.S. aún no han emitido una declaración oficial sobre el decreto. Las próximas semanas serán cruciales para determinar si esta obertura puede conducir a una resolución más duradera del conflicto y a una mejora de las relaciones entre el gobierno sirio y su población kurda.
Discussion
Join the conversation
Be the first to comment