Se estima que 50.000 terminales clandestinos de Starlink están proporcionando actualmente acceso a internet a los iraníes, eludiendo un cierre de internet impuesto por el gobierno que comenzó el 8 de enero. Los terminales están ofreciendo un salvavidas de comunicación crucial para una nación de más de 90 millones de personas, según Shayna Korol, investigadora de Future Perfect en Vox.
El apagón de internet coincidió con la escalada de protestas antigubernamentales provocadas por las pésimas condiciones económicas y las demandas para que se ponga fin al gobierno de Ali Khamenei. Los informes indican que las fuerzas de seguridad han reprimido a los manifestantes, lo que ha provocado al menos 2.600 muertes, y algunas estimaciones sugieren que el número de muertos podría ser de hasta 20.000. La Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, con sede en EE. UU., informa que más de 18.000 manifestantes han sido arrestados.
Starlink, una constelación de internet satelital operada por SpaceX, proporciona internet de banda ancha de alta velocidad y baja latencia en todo el mundo. El servicio utiliza una red de satélites en órbita terrestre baja, que se comunican con terminales de usuario en tierra. Si bien el gobierno iraní ha intentado bloquear las señales de satélite, la gran cantidad de terminales y la adaptabilidad de la tecnología han dificultado el bloqueo completo. Los métodos exactos utilizados para introducir de contrabando los terminales en Irán y mantener su funcionamiento siguen siendo en gran medida desconocidos, pero los expertos sugieren que intervienen una combinación de personas ingeniosas, redes de apoyo internacional y experiencia técnica.
El uso de Starlink en Irán destaca la tensión continua entre los gobiernos que buscan controlar la información y las personas que buscan acceder a ella. La situación también plantea interrogantes sobre el papel de las empresas privadas como SpaceX en los asuntos internacionales y el potencial de que internet satelital se convierta en una herramienta para eludir la censura. El rial iraní es actualmente la moneda menos valiosa del mundo, lo que exacerba las quejas económicas que alimentan las protestas. El gobierno aún no se ha pronunciado sobre el uso generalizado de terminales Starlink dentro del país. El futuro del acceso a internet en Irán sigue siendo incierto, pero la presencia de estos terminales sugiere un esfuerzo continuo por mantener la conectividad a pesar de las restricciones gubernamentales.
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