El líder opositor ugandés Bobi Wine fue sacado de su residencia por el ejército el viernes, según su partido Plataforma de Unidad Nacional (NUP), mientras el presidente Yoweri Museveni parecía encaminado a ganar la reelección. El NUP declaró en una publicación en X que un helicóptero del ejército aterrizó en el recinto de Wine en Kampala y lo transportó por la fuerza a un lugar no revelado.
La confirmación de la afirmación del NUP no estuvo disponible de inmediato, y algunos altos funcionarios del partido indicaron que carecían de verificación. Reuters informó que los portavoces del gobierno y el ejército de Uganda no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios.
Wine, cuyo nombre real es Robert Kyagulanyi Ssentamu, ha alegado un fraude generalizado en las elecciones. Ha sido un destacado rival de Museveni, quien ha estado en el poder desde 1986. La popularidad de Wine, particularmente entre los ugandeses más jóvenes, ha representado un desafío significativo para el prolongado gobierno de Museveni.
El presunto secuestro ocurrió horas después de que Wine alegara que las fuerzas de seguridad mataron a 10 de sus activistas. Los detalles que rodean estas presuntas muertes siguen sin estar claros.
Las elecciones se han visto empañadas por la violencia y las acusaciones de represión contra la oposición. Antes de las elecciones, Wine y sus partidarios enfrentaron numerosos obstáculos, incluidos arrestos, intimidación y restricciones a la campaña. El gobierno ha defendido sus acciones, citando la necesidad de mantener la seguridad y prevenir la propagación de COVID-19.
El gobierno de Museveni se ha enfrentado a un creciente escrutinio por parte de observadores internacionales con respecto a su historial de derechos humanos y prácticas democráticas. Estados Unidos y la Unión Europea han expresado previamente su preocupación por la equidad y la transparencia de las elecciones ugandesas.
Se desconoce el estado actual de Wine. El NUP ha pedido su liberación inmediata e instó a la comunidad internacional a intervenir. El resultado de las elecciones y los acontecimientos que rodean el presunto secuestro de Wine podrían tener importantes implicaciones para el futuro político de Uganda.
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