El dólar experimentó una caída significativa frente a las principales divisas el domingo, a medida que los mercados financieros respondieron a las nuevas amenazas arancelarias del presidente Trump contra varias naciones europeas. La medida desató preocupaciones sobre la estabilidad de la deuda estadounidense y su estatus, largamente mantenido, como moneda de reserva mundial.
El billete verde cayó un 0,31% frente al euro, alcanzando 1,16, y se desplomó un 0,32% frente al yen, estableciéndose en 157,58. Por el contrario, los metales preciosos experimentaron un aumento en su valor. El oro subió un 1,95% hasta un máximo histórico de 4.684,30 dólares por onza, mientras que la plata saltó un 5,66% hasta 93,53 dólares por onza, también un nuevo máximo. Los futuros de acciones y bonos estadounidenses permanecieron inactivos debido al feriado del Día de Martin Luther King Jr.
La reacción del mercado se debió al anuncio del sábado de Trump de un arancel del 10% sobre los productos de Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, el Reino Unido, los Países Bajos y Finlandia, que comenzará el 1 de febrero y aumentará al 25% el 1 de junio. Estos aranceles dependen de que se llegue a un acuerdo para la compra "Completa y Total" de Groenlandia. Este anuncio siguió al despliegue de tropas de estos países en Groenlandia, ostensiblemente con fines de entrenamiento a petición de Dinamarca. La administración se ha mantenido firme en su búsqueda de adquirir Groenlandia, incluso considerando opciones militares, mientras que la posibilidad de comprar la isla sigue sobre la mesa.
La situación introduce una incertidumbre sustancial en el panorama comercial mundial. Según los informes, la Unión Europea está considerando medidas de represalia, incluido el uso de su instrumento anti-coerción, diseñado para contrarrestar la presión económica de terceros países. El potencial de una guerra comercial entre Estados Unidos y Europa plantea preocupaciones sobre las interrupciones en las cadenas de suministro, el aumento de los costos para las empresas y los consumidores, y un crecimiento económico más lento.
De cara al futuro, el rendimiento futuro del dólar probablemente dependerá de la evolución de la disputa comercial y de las implicaciones más amplias para la política fiscal estadounidense. Los aranceles podrían exacerbar las preocupaciones sobre la carga de la deuda estadounidense y potencialmente erosionar la confianza en el dólar como un activo de refugio seguro. La situación subraya la interconexión de los mercados financieros mundiales y el potencial de que los acontecimientos geopolíticos desencadenen una volatilidad significativa en el mercado.
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