Las sobredosis de acetaminofén son una de las principales causas de insuficiencia hepática en los Estados Unidos, lo que impulsa a los investigadores a explorar nuevas opciones de tratamiento al tiempo que disipan la información errónea que vincula el analgésico común con el autismo. Decenas de miles de visitas a salas de emergencia y casi la mitad de todos los casos de insuficiencia hepática aguda anuales se atribuyen a sobredosis de acetaminofén, según datos citados por la Facultad de Medicina de la Universidad de Colorado.
Si bien las plataformas de redes sociales continúan difundiendo afirmaciones no verificadas que sugieren una conexión entre el uso de acetaminofén durante el embarazo y el autismo en los niños, los expertos médicos enfatizan que estas afirmaciones distraen del peligro bien establecido y mucho más inmediato del daño hepático por la ingesta excesiva de acetaminofén. El acetaminofén es el ingrediente activo de Tylenol y también se encuentra en numerosos remedios de venta libre para el resfriado y la gripe.
Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Colorado están investigando actualmente si el fomepizol, un fármaco que se utiliza normalmente como antídoto para el envenenamiento por anticongelante, puede prevenir eficazmente el daño hepático en casos de sobredosis de acetaminofén en los que los tratamientos estándar, como la N-acetilcisteína (NAC), se administran demasiado tarde. El tratamiento estándar, NAC, es más eficaz cuando se administra dentro de las ocho horas posteriores a la sobredosis.
"La atención debe centrarse en la prevención de la lesión hepática inducida por el acetaminofén, que es un peligro real y presente", dijo el Dr. [Nombre Ficticio], hepatólogo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Colorado. "Estamos viendo demasiados casos en los que las personas toman sin querer demasiado acetaminofén, a menudo porque es un ingrediente de múltiples medicamentos que están tomando simultáneamente".
El potencial de sobredosis accidental se ve aumentado por la amplia disponibilidad de acetaminofén en varias formulaciones y la tendencia de las personas a combinar múltiples medicamentos sin verificar cuidadosamente los ingredientes. Los expertos aconsejan a los consumidores que lean atentamente las etiquetas de todos los medicamentos, tanto los recetados como los de venta libre, para evitar exceder inadvertidamente la dosis diaria recomendada de acetaminofén. La dosis diaria máxima para adultos es generalmente de 4000 miligramos, pero se pueden recomendar dosis más bajas para personas con problemas hepáticos u otras afecciones de salud.
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) ha emitido previamente advertencias sobre el riesgo de daño hepático por el acetaminofén y ha tomado medidas para mejorar el etiquetado y promover un uso más seguro del fármaco. Sin embargo, las sobredosis accidentales siguen siendo un problema de salud pública importante. La investigación sobre tratamientos alternativos como el fomepizol representa un esfuerzo por mejorar los resultados para los pacientes que experimentan un tratamiento tardío o un daño hepático grave por la toxicidad del acetaminofén.
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