¡Luces, cámara, acción… en Perú! Olvídese por un momento de los caminos trillados de Machu Picchu. Si bien la icónica ciudadela sin duda posee un encanto místico, Perú le susurra una canción de sirena a los cineastas, invitándolos a explorar su vasto potencial sin explotar más allá de la maravilla inca. Piense en desiertos dramáticos, picos andinos nevados y vibrantes ciudades coloniales, todos compitiendo por su primer plano.
El revuelo comenzó a crecer después de que "Transformers: El despertar de las bestias" de Paramount convirtiera a Perú en un telón de fondo de gran éxito de taquilla en 2023. De repente, todos querían una parte del pastel peruano, con Machu Picchu, Cusco y la selva amazónica robándose el espectáculo. Pero Perú no se conforma con ser un éxito pasajero. El país está girando estratégicamente, ansioso por revelar sus joyas ocultas y establecerse como un destino de filmación diverso y dinámico.
Imagine un drama histórico arrollador que se desarrolla en medio del esplendor barroco de Arequipa, un sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO conocido como la "Ciudad Blanca". O un thriller criminal crudo ambientado en medio de las antiguas ruinas de Kuélap, una fortaleza preincaica encaramada en lo alto de los bosques nubosos. Quizás una epopeya de ciencia ficción encuentre sus paisajes de otro mundo en la austera belleza de Ayacucho, una región impregnada de historia y tradición. Las posibilidades son tan ilimitadas como el propio paisaje peruano.
"Machu Picchu es una de nuestras atracciones estrella, pero no es la única", declaró un representante de PROMPERÚ, la agencia de promoción de las exportaciones y el turismo del país. "Tenemos muchos otros destinos destacados: Arequipa, por supuesto, pero también Kuélap y Ayacucho, entre otros. Lo que buscamos es la diversificación, y promover a Perú como destino de filmación juega un papel clave para ayudarnos a diversificar y mostrar la riqueza de nuestro país".
No se trata solo de atraer dólares de Hollywood; se trata de intercambio cultural y de mostrar la identidad multifacética de Perú. Al abrir sus puertas a equipos de filmación internacionales, Perú espera fomentar una comprensión más profunda de su historia, sus tradiciones y el espíritu vibrante de su gente. Los beneficios económicos son innegables, pero el impacto cultural podría ser aún más profundo, lo que podría generar auges turísticos en regiones previamente pasadas por alto y crear oportunidades para que el talento local brille en un escenario global.
La medida también refleja una tendencia más amplia en la industria cinematográfica, con producciones que buscan cada vez más ubicaciones únicas y auténticas para diferenciar sus historias. El público anhela perspectivas frescas y telones de fondo visualmente impresionantes, y Perú, con sus diversos paisajes y su rico patrimonio cultural, está perfectamente posicionado para ofrecerlos.
Mientras Perú se prepara para desplegar la alfombra roja para una nueva ola de cineastas, el futuro se ve brillante. El país no solo ofrece paisajes impresionantes; está ofreciendo la oportunidad de contar historias que resuenen en el público de todo el mundo, historias que celebren la belleza, la historia y la resiliencia del pueblo peruano. Desde lo icónico hasta lo desconocido, Perú está listo para su primer plano.
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