Los preparativos para la misión Artemis II, el primer vuelo espacial tripulado a la Luna en más de medio siglo, avanzaron significativamente este fin de semana cuando el cohete fue transportado a su plataforma de lanzamiento. El cohete, que viajaba a una velocidad máxima de 1,6 km/h, completó el trayecto de seis kilómetros y medio desde el Edificio de Ensamblaje de Vehículos hasta el Complejo de Lanzamiento 39B en el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida durante un período de 12 horas.
Se prevé que la cápsula Orion, situada en la parte superior del cohete, alcance velocidades superiores a los 40.000 km/h al reingresar a la atmósfera terrestre al final de su viaje de casi 10 días a través del espacio cislunar, lo que facilitará el regreso de su tripulación de cuatro personas. El administrador de la NASA, Jared Isaacman, enfatizó la importancia de la misión, afirmando: "Este es el comienzo de un viaje muy largo. Terminamos nuestra última exploración humana de la luna en el Apolo 17".
La misión Artemis II está a punto de establecer varios hitos en los vuelos espaciales tripulados. Los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen se aventurarán más lejos de la Tierra que cualquier viajero humano anterior. Si bien no aterrizarán en la Luna, una tarea reservada para una misión Artemis posterior, su viaje marca un paso crucial en el programa de exploración lunar más amplio de la NASA.
El programa Artemis, que lleva el nombre de la diosa griega de la Luna y hermana gemela de Apolo, representa un compromiso renovado con la exploración lunar. Se basa en el legado de las misiones Apolo, que concluyeron en 1972, y tiene como objetivo establecer una presencia sostenible en la Luna, allanando el camino para futuras misiones humanas a Marte.
El lento despliegue del cohete Artemis II contrasta fuertemente con las inmensas velocidades que alcanzará en el espacio, lo que destaca la naturaleza compleja y deliberada de la preparación de los vuelos espaciales. El éxito de la misión depende de una planificación meticulosa, pruebas rigurosas y tecnología avanzada, todo ello orquestado para garantizar la seguridad y el éxito de la tripulación. La siguiente fase implica las comprobaciones y preparativos finales en el Complejo de Lanzamiento 39B antes de que se fije una fecha de lanzamiento prevista.
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