Un nuevo estudio indica que los consumidores estadounidenses están soportando la peor parte de los aranceles impuestos por la administración Trump, contrariamente a las promesas iniciales de que las naciones extranjeras asumirían en gran medida los costos. Una investigación publicada el lunes por el Instituto Kiel para la Economía Mundial, un grupo de expertos alemán, descubrió que los estadounidenses están pagando el 96% de los aranceles a través del aumento de los precios de los bienes.
Los hallazgos contradicen las afirmaciones anteriores del presidente Trump, como su declaración en abril de 2025 al anunciar los aranceles del "Día de la Liberación", donde afirmó que Estados Unidos había sido explotado económicamente por otros países. El informe sugiere que estos aranceles, en cambio, han aumentado las cargas financieras para los ciudadanos estadounidenses.
Trump ha empleado con frecuencia los aranceles como una herramienta en las disputas políticas internacionales, extendiéndose más allá de las negociaciones comerciales tradicionales. Durante el fin de semana, intensificó las tensiones comerciales con varias naciones europeas – Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, el Reino Unido, los Países Bajos y Finlandia – después de que participaran en ejercicios militares conjuntos en Groenlandia. Estos países enfrentan un arancel del 10%, programado para entrar en vigor el 1 de febrero, que podría aumentar al 25% para el 1 de junio si Estados Unidos no logra asegurar un acuerdo para comprar Groenlandia.
La disputa sobre Groenlandia destaca un tema recurrente en la política exterior de Trump, donde se utiliza el apalancamiento económico para perseguir objetivos geopolíticos. Este enfoque ha suscitado críticas de observadores internacionales que argumentan que desestabiliza las relaciones comerciales y socava las normas diplomáticas establecidas. El arancel potencial del 200% amenazado contra el vino francés, tras las críticas del presidente francés Emmanuel Macron, ilustra aún más este patrón. Tales acciones han suscitado preocupación dentro de la Unión Europea, que las considera un desafío a su soberanía e intereses económicos. La UE ha indicado previamente su disposición a tomar represalias contra los aranceles estadounidenses con sus propias contramedidas, lo que podría conducir a un conflicto comercial más amplio. Las implicaciones globales de estas disputas comerciales se extienden más allá de los impactos económicos inmediatos, lo que podría remodelar las alianzas internacionales y los acuerdos comerciales.
Discussion
Join the conversation
Be the first to comment